Sector automotriz

El Gobierno de EE UU no intervendrá en la decisión de GM para la venta de Opel

El Gobierno de EE UU no intervendrá en el proceso de venta de Opel, filial de General Motors (GM), y dejará que la dirección del fabricante automovilístico estadounidense decida cuál de las ofertas de adquisición quiere aceptar.

El portavoz adjunto de la Casa Blanca, Bill Burton, aseguró hoy que el presidente de EE UU, Barack Obama, actualmente de vacaciones en Martha's Vineyard (Massachusetts), considera que las decisiones sobre la gestión de las operaciones diarias de GM deberían ser tomadas por sus directivos y no por el Gobierno.

"æpermil;l (el presidente) nunca quiso meterse en el negocio automovilístico y está satisfecho con que sean ellos los que tomen sus decisiones y con que se recuperen", señaló el portavoz, quien recalcó que el presidente, por ello, no prevé involucrarse en la transacción.

Burton hizo estas declaraciones después de que el ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, pidiera ayuda a la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, en el proceso de venta de Opel, ante el retraso por parte de GM de una decisión.

Durante una conversación telefónica el pasado sábado, Steinmeier pidió a Clinton que presionase al responsable del Tesoro estadounidense, Tim Geithner, para que éste defienda la oferta de compra del grupo austrocanadiense Magna, según la Rheinische Post.

Según este diario, el titular de Exteriores alemán dejó claro a la jefa de la diplomacia estadounidense que Berlín aportará sus avales para la operación sólo si el comprador es Magna y no el inversor financiero belga RHJ International.

Steinmeier reiteró además ante Clinton que el grupo Magna, entre otras cosas fabricante de componentes para automóviles, ha presentado el mejor concepto para la conservación de la marca Opel y el mantenimiento de sus cuatro plantas en Alemania.

La llamada del jefe de la diplomacia alemana a Clinton se produjo pocas horas después de que la dirección de GM aplazara de nuevo indefinidamente la decisión sobre la venta de Opel a uno de los dos candidatos a la compra al considerar que no estaban lo suficientemente claros los aspectos financieros de la operación.

La falta de decisiones por parte de la dirección de GM ha causado una profunda decepción en el Gobierno alemán y en algunos de los estados federados con plantas de Opel, así como en el comité de empresa del fabricante.

El Gobierno estadounidense posee el 60% de GM después de haber inyectado en junio más de 30.000 millones de dólares para ayudar al fabricante automovilístico a reestructurarse tras declararse en quiebra.