Motor

Saab vuelve a manos suecas tras acordar GM su venta a Koenigsegg

General Motors ha cerrado un acuerdo con el fabricante de deportivos de lujo Koenigsegg para la venta de su filial sueca Saab. El acuerdo está pendiente de que el comprador asegure todavía financiación por unos 300 millones de euros, con el previsible apoyo del Gobierno sueco.

El gigante del automóvil General Motors (GM) dio ayer un paso más en su proceso de reestructuración para tratar de dejar atrás la crítica situación que le llevó a acogerse al capítulo 11 de la Ley de bancarrota estadounidense. El grupo dio el pistoletazo de salida a la venta de filiales como Opel, Hummer, Pontiac o Saturn, en su plan por concentrarse en las actividades más rentables. La elegida en este caso fue la sueca Saab. El consorcio estadounidense informó ayer de que había llegado a un acuerdo para vender la empresa a Koenigsegg, fabricante de automóviles deportivos de lujo, lo que supone el regreso de la marca a control sueco.

General Motors no ofreció muchos detalles sobre la operación: el acuerdo prevé la compra de acciones por parte de la empresa sueca, está condicionado a que la compañía cierre algunos aspectos sobre la financiación de la transacción y contempla un pacto para compartir tecnología y servicios entre las partes "por un tiempo determinado".

Los aspectos más concretos del acuerdo fueron desvelados por el lado sueco. Según el diario local Dagens Industri, los responsables de Koenigsegg estiman que todavía tienen que asegurar financiación para cerrar la compra por unos 3.000 millones de coronas suecas (cerca de 300 millones de euros). Además, esperan contar con un crédito del Banco Europeo de Inversiones (BEI) por 600 millones de dólares (425 millones de euros) con el respaldo del Gobierno sueco. Fuentes conocedoras del acuerdo citadas por Bloomberg señalaron que el grupo sueco y GM se han comprometido ha aportar 500 millones de dólares (353 millones de euros) en capital.

En declaraciones a la agencia, el consejero delegado de Koenigsegg, Christian von Koeningsegg, precisó que la compañía tiene garantizado el 70% de la financiación necesaria para la compra y que negocia con el Gobierno sueco un crédito puente que cubra el resto, todo ello dando por hecho que podrán acceder al préstamo del BEI. El grupo espera tener todo cerrado en septiembre. Sin embargo, GM no prevé firmar el acuerdo definitivo hasta finales de año.

Umbral de la rentabilidad en 2012

El primer ejecutivo de Koenigsegg adelantó que su intención es que Saab alcance la rentabilidad en 2012, con unas ventas anuales de 100.000 vehículos. Una cifra que contrasta con las previsiones hechas en abril por el propio fabricante sueco, que consideraba que tendría que colocar 130.000 coches al año para empezar a dar beneficios. En 2008, la compañía vendió 93.000 unidades, cantidad que no espera superar ni en 2009 ni en 2010.

"Saab es una compañía bastante sólida, con muchos recursos y un bajo nivel de deuda", afirmó von Koenigsegg. En junio, Saab llegó a un acuerdo con sus acreedores para reducir su deuda, que rondaba los 10.500 millones de coronas (1.027 millones de euros), en un 75%.

Si la compra se materializa, Koenigsegg dará un salto cualitativo en su negocio, centrado hasta ahora en la venta de deportivos como el CCX o el CCXR, automóviles capaces de alcanzar los 400 kilómetros por hora y con precios de 850.000 euros.

El comité de Figueruelas defenderá criterios industriales

El comité de empresa de Figueruelas ha acordado no posicionarse sobre las propuestas mejoradas de Magna y RHJ International para hacerse con Opel, mientras se mantengan abiertas las negociaciones sobre el futuro de la filial de General Motors, informa Servimedia. Los representantes de los trabajadores de la planta zaragozana de GM apoyarán los planteamientos que se basen en criterios industriales "y no políticos". Ayer, los miembros del comité evaluaron las ofertas presentadas inicialmente, porque, a su juicio, las mejoras añadidas "no han afectado a los planes industriales". En cualquier caso, los trabajadores insisten en que el proyecto del fondo belga RHJ International es "menos agresivo" que el de Magna al dar más tiempo para la evolución del grupo. Los sindicatos esperan una decisión final en las dos próximas semanas.