Abogados

Los grandes bufetes españoles suspenden las subidas salariales para evitar despidos

Las grandes firmas de abogados españolas se resisten a seguir la senda de otras multinacionales de la abogacía que como Clifford Chance o Linklaters, fuera de España, han despedido a parte de su plantilla. La solución para no llegar a ese extremo pasa por apretarse el cinturón, reducir costes, recolocar a profesionales y, en el caso de los grandes bufetes, diferir las subidas salariales esperando tiempos y resultados mejores.

Los bufetes no suben los sueldos.
Los bufetes no suben los sueldos.

Los efectos de la crisis también se han hecho patentes en el mundo de la abogacía, que hasta hace unos años vivía holgadamente gracias a la proliferación de nuevos negocios, de fusiones y de adquisiciones. Pero los grandes departamentos mercantiles de los macrodespachos de abogados españoles se han quedado con las mesas vacías de nuevos proyectos con la consiguiente merma de honorarios.

La primera medida adoptada en muchos de estos despachos pasó por adelgazar los departamentos de fusiones y adquisiciones para recolocar a los profesionales para reforzar las áreas concursales, de laboral o procesal. Pero la medida ha tenido un alcance limitado. La adaptación a las nuevas tareas no siempre ha tenido éxito, señala un abogado de un bufete español. "Siempre hay profesionales con más flexibilidad que otros y reconvertirse es una tarea larga para la que en ocasiones no hay tiempo".

Por eso, a las recolocaciones y medidas como extremar la atención sobre la gestión de cobros y reducir costes con la realización demenos viajes, que cuando sean imprescindibles se harán en turista, se ha unido la decisión de dos de los más grandes bufetes españoles de mantener las carreras profesionales de la plantilla, pero diferir la subida salarial que acompaña a las promociones.

El primer despacho en adoptar la decisión de congelar la subida salarial ha sido Cuatrecasas. Cani Fernández, socia del bufete, asegura que el consejo de administración del que forma parte llegó a plantearse si suspender las promociones de sus profesionales. "Enseguida decidimos que no, que íbamos a ser más estrictos a la hora de aprobar las promociones, pero que había que hacerlas para no cortar a nadie su carrera profesional. Eso sí, se ha explicado a todo el mundo que la subida que conlleva la promoción va a quedar pendiente de ejecución y a ligarse a la consecución de unos determinados resultados, que serán totalmente factibles de alcanzar".

La socia de Cuatrecasas añade que en diciembre, al acabar el ejercicio, los profesionales a quienes se haya ascendido pero que hayan visto congelada la cantidad de su sueldo correspondiente a esta subida, la cobrarán automáticamente con efectos retroactivos desde enero. "Puede considerarse como una bolsa de solidaridad para evitar despidos", aclara Fernández, quien reconoce que este ejercicio está siendo excepcionalmente duro, "pero el tono se empieza a recuperar. Así lo percibimos en el consejo, en el que nos reunimos cada 15 días".

La decisión que afecta a los más de 1.000 profesionales de Cuatrecasas es similar a la que acaba de adoptar Garrigues -grupo que cierra el ejercicio el 31 de agosto-. Los planes de carrera no se paralizan, pero los profesionales promocionados deberán esperar un año para percibir su aumento salarial. Así lo explica Lourdes Ramos, responsable de recursos humanos de una firma que cuenta con una plantilla de 1.500 personas. "Hemos querido tomarmedidas de prudencia de forma que todos aquellos que debían promocionar lo van a hacer, pero no cobrarán ahora, sino a finales del ejercicio próximo. Además, el cobro estará condicionado a la consecución de una serie de condiciones que serán fáciles de alcanzar".

Ramos añade que el bufete ha decidido no tomar ninguna medida de reducción de plantilla. Al contrario de lo que se han visto obligados a hacer muchos bufetes, principalmente en Inglaterra y EE UU. White & Case, Latham &Watkins, DLA Piper, Baker &McKenzie,Mayer Brown, Clifford Chance o Linklaters son algunas firmas que han reducido sensiblemente sus plantillas en los últimos meses.

El resto de despachos, atentos al rendimiento

"Claro que se están produciendo despidos en despachos españoles. Nadie puede negarlo. Lo que pasa es que está siendo un goteo de gente la que sale de los bufetes y no un torrente, como ha pasado en otras firmas, especialmente en Inglaterra", afirma un abogado que prefiere no identificarse. Lo que sí es cierto, y reconocen abiertamente tanto los grandes despachos como los medianos, es que se están extremando las exigencias a la hora de valorar los rendimientos de sus profesionales.

"Pero a los buenos profesionales les tienes que seguir tratando bien", afirma Manuel Martín, socio director del bufete Gómez Acebo & Pombo, quien reconoce no obstante, que los profesionales del despacho sí van a acabar por notar una reducción de salario. "Hay una parte que es variable y que va en función de la antigüedad y en la que la crisis va a hacer mella". Gómez Acebo & Pombo será además más cuidadoso a la hora de hacer nuevas contrataciones, "mantendremos las de recién licenciados, porque es una garantía de futuro, pero el resto hay que pensárselo más".

Otro de los bufetes españoles más importantes, Uría Menéndez, afirma que mantendrá su política de promociones y que no ha modificado tampoco la decisión de realizar contrataciones de nuevos abogados.