Energía

Iberdrola suma a Shell y National Grid a su proyecto de 'carbón limpio'

Iberdrola ha incorporado a Shell y a National Grid como socios al proyecto de nueva central de carbón limpio que está desarrollando en el Reino Unido a través de su filial Scottish Power.

Iberdrola suma a Shell y National Grid a su proyecto de 'carbón limpio'
Iberdrola suma a Shell y National Grid a su proyecto de 'carbón limpio'

Iberdrola ha logrado un importante espaldarazo al proyecto que tiene en marcha en la central de carbón de Longannet (Reino Unido), propiedad de su filial Scottish Power, para desarrollar una tecnología de captura y almacenamiento de CO2 que sea viable comercialmente.

Fuentes del sector avanzaron a Cinco Días que la eléctrica española ha logrado incorporar al consorcio que pilota la iniciativa a la petrolera anglo-holandesa Shell y a National Grid, gestor de las redes de transporte de energía del Reino Unido. Los nuevos socios sustituyen a la petrolera estadounidense Marathon Oil, que hasta ahora participaba en el proyecto. Desde Iberdrola confirmaron estas informaciones.

Las fuentes consultadas destacaron la importancia de estas incorporaciones por el valor que pueden aportar a la operación. Por un lado, Shell tiene experiencia en los trabajos que hay que realizar para encontrar un confinamiento geológico adecuado para almacenar el dióxido de carbono que se capture. En el caso de Longannet, Iberdrola tiene intención de inyectarlo bajo las aguas del Mar del Norte o en el estuario de Forth.

Los nuevos apoyos pueden ser claves para que Londres respalde la iniciativa

IBERDROLA 7,25 0,92%

Por otro, National Grid cuenta con el know-how necesario para preparar el medio de transporte más adecuado para trasladar el gas hasta su almacenamiento, ya sea mediante tubería, mediante barco o con una combinación de ambos.

Selección del Gobierno

El apoyo de estas dos empresas puede ser clave para que el Gobierno de Gordon Brown se decante finalmente por Scottish Power para que construya una planta de captura de almacenamiento de CO2 a escala comercial en el Reino Unido, con la consiguiente financiación pública. De momento, el proyecto de la filial de Iberdrola ha sido preseleccionado, al igual que otros dos que desarrollan las eléctricas alemanas Eon y RWE. El Ejecutivo británico tiene previsto eliminar a uno de los candidatos a finales de año y decantarse por una iniciativa definitivamente en 2010.

De momento, la eléctrica española ya tiene en marcha en Longannet un módulo de ensayos capaz de procesar 1.000 metros cúbicos por hora del gas que emite la planta. Sólo hay otra central planta de captura de CO2 en marcha en el mundo, la de la petrolera Total en Lacq (Francia). La tecnología que prueba Iberdrola (y que ha desarrollado la noruega Aker) tiene la ventaja de que es aplicable a las centrales convencionales ya existentes.

Si las pruebas son exitosas y recibe el apoyo del Reino Unido, la compañía quiere poner en marcha para 2014 una planta comercial con tecnología de captura de 300 megavatios de potencia.

Centrales con serios sobrecostes

Las tecnologías de captura y almacenamiento de CO2 en la actualidad presentan unos costes muy elevados. El problema es que todavía no hay unas cifras concretas, ya que no existen centrales con estos sistemas a escala industrial.

No obstante, en marzo de 2008, Bruselas presentó un informe que señalaba que el coste de inversión de estas nuevas plantas será entre un 30% y un 70% superior al de una central convencional, con unos costes de operación entre un 25% y un 75% superiores. La industria espera que, con la experiencia y la maduración de tecnologías, los sobrecostes se puedan reducir un 50% para 2020.

Según las primeras experiencias, la inversión total en una nueva planta (incluido gasoducto y almacenamiento) puede estimarse en 1.800-2.000 euros por kilovatio, lo que supone un incremento del 40% respecto a una central convencional.