Memoria de la Administración

Las rentas del trabajo crecieron el 9,4% en 2006 respecto al año anterior

Las rentas del trabajo crecieron el 9,4% en 2006 respecto a 2005 hasta alcanzar los 318.281,4 millones de euros (el 75,5% de la renta total del ejercicio 2006), con una cuantía media de 19.773 euros, el 4,5% más que en 2005, según consta en la Memoria de la Administración Tributaria 2007.

En 2006, se consignaron rendimientos del trabajo en 16.096.595 liquidaciones, lo que representó el 90,2% del total de liquidaciones presentadas y supuso un incremento del 4,7% respecto a 2005.

Hacienda destaca que en 2006 siguió aumentando el número de liquidaciones en las que la base imponible estaba integrada por rentas del trabajo, de forma que en el periodo 2002-2006, el peso de estas liquidaciones se incremento en 4,7 puntos porcentuales, desde el 85,5% en 2002 hasta el 90,2% en 2006.

Asimismo, el número de liquidaciones con rendimientos del capital inmobiliario en 2006 fue de 1.394.223, lo que supuso un aumento del 4,4% respecto al ejercicio anterior, si bien, a pesar de este incremento, el peso de esta fuente de renta en el total de declaraciones presentadas en 2006 se mantuvo al mismo nivel del periodo anterior, el 7,8%.

Los rendimientos del capital inmobiliario registraron un incremento del 7,6% en 2006, hasta los 7.546,6 millones de euros, con una media de 5.413 euros por liquidación, el 3,1% más que en 2005. Además, las liquidaciones con rendimientos netos de capital mobiliario fueron 15.563.124, lo que supuso un incremento del 4,3% respecto a 2005 y una participación del 87,2% en el total de liquidaciones correspondientes a 2006.

Las rentas procedentes del capital mobiliario ascendieron a 16.185,6 millones de euros, lo que supuso un aumento del 25,7%, con un rendimiento medio que subió el 20,5 por ciento, al pasar de 863 euros en 2005 a 1.040 euros en 2006.

Según Hacienda, este incremento de la cuantía media se debió, principalmente, a la tendencia creciente de los intereses de cuentas bancarias, ya iniciada en 2005, y al "considerable" incremento de los dividendos, como consecuencia del fuerte aumento de los beneficios empresariales en 2006 y de la mayor retribución de las acciones en los procesos de concentración empresarial de ese año.