Automoción

El inversor belga RHJI no se da por vencido pese a la clara preferencia del Gobierno alemán por Magna

El inversor belga RHJI ha reafirmado que mantiene su oferta sobre la marca automovilística alemana Opel, frente a las claras preferencias del Gobierno germano por el austríaco-canadiense Magna para entrar en esa compañía y a la espera de una decisión de la central de General Motors (GM), en Detroit (EE UU).

El inversor belga ha negociado un contrato listo para ser firmado para entrar en Opel y, "si por nosotros fuera, la decisión podría adoptarse hoy mismo", señala el jefe de RHJI, Leonhard Fischer, en declaraciones que publica mañana, lunes, el diario económico Handelsblatt.

Fischer apunta que el hecho de dar por "predeterminadas ciertas preferencias" dificulta las de por sí complejas negociaciones, y argumenta que el estamento político no debería "estar interesado" en ahuyentar a la competencia en ese proceso.

El responsable del inversor belga apunta así a las preferencias hacia la oferta de Magna por parte del Ejecutivo alemán y, más aún, de los representantes de los "Länder" con plantas de Opel.

El comité de empresa de Opel expresó su confianza en una pronta decisión, después de la reunión mantenida en Detroit, el viernes, entre el jefe de GM, Fritz Henderson, y el de Magna, Siegfried Wolf. Mientras algunos medios alemanes daban por hecho de que la decisión estaba tomada, y que sería favorable a Magna, por parte de GM se ha insistido en que aún no se ha producido tal decisión.

La central de GM ha mantenido reuniones paralelas con ambos potenciales inversores, tras las cuales lo único que trascendió es que fueron constructivas.

GM considera que la propuesta de RHJI es la más simple de las dos y que hubo pocos aspectos que tratar con esta oferta.

Magna, que puja junto con el fabricante GAZ y el banco estatal Sberbank, pide a Berlín avales por 4.500 millones de euros (6.385 millones de dólares) y es el favorito de la plantilla de Opel y del Gobierno alemán, porque su plan es el que menos puestos de trabajo recorta en Alemania.

Con su oferta, Magna prevé adquirir un 27,5 por ciento de Opel, mientras que sus socios rusos GAZ y Sberbank se harían con otro 27,5 por ciento, la plantilla de la firma alemana, el 10 por ciento, y GM con el 35 por ciento restante.

Magna quiere reducir 11.600 puestos de trabajo en Opel, de ellos 2.500 en Alemania. Además, Magna y Sberbank aportarían un capital propio de 500 millones de euros (720 millones de dólares), mientras que GAZ pone a disposición su red de concesionarios en Rusia.

GM, sin embargo, mantiene la oferta de RHJI, porque facilitaría volver a comprar Opel tras su saneamiento y porque tiene reticencias en ofrecer su tecnología a los rusos.

La matriz estadounidense tiene problemas respecto a la implicación de la marca Chevrolet en Rusia, los derechos de transferencia de la propiedad intelectual en Rusia, el acceso a la tecnología, las responsabilidad del desarrollo de productos, así como los derechos de accionistas minoritarios.