Automoción

Magna, la compañía que pretende comprar Opel, pierde 283 millones en el semestre

Convencer a General Motors para que finalmente decida venderle Opel en vez de al fondo RHJ no es la única preocupación del fabricante de componentes austriaco- canadiense Magna. La compañía anunció el viernes que registró unas pérdidas semestrales de 405 millones de dólares (283 millones de euros), frente a un beneficio neto en 2008 de 435 millones (303 millones de euros).

General Motors, en todo caso, aun no lo tiene muy claro respecto de la oferta de Magna. John Smith, el vicepresidente y responsable de las negociaciones de GM para la venta de Opel aseguró el jueves que aún tiene considerables problemas con la oferta de Magna, pese a las presiones de Berlín orientadas a que la compañía estadounidense acepte la oferta de Magna.

Diversos analistas advirtieron esta semana de los riesgos que comportaría que Magna adquiriese Opel, dado que es posible que algunos fabricantes renunciasen a adquirir componentes de una compañía propietaria de uno de sus rivales. Una de esas compañías no será Ford. La empresa norteamericana aseguró que mantendrá sus lazos comerciales con Magna.

Para evitar este problema, el consejero delegado adjunto, Don Walker, aseguró el viernes que de adquirir la compañía, introducirá "un cortafuegos completo" en torno a la compañía para asegurar que no habría intercambio de tecnología con un potencial rival.

En el semestre, el resultado neto de la compañía se vio afectado por la caída de la producción mundial que, según sus cifras, cayó el 50% hasta 3,5 millones de unidades en EE UU y otro 34% hasta 5,6 millones de unidades en Europa.

Tanto GM como Chrysler paralizaron prácticamente sus producciones mientras se prolongaron sus respectivos procesos concursales. Como consecuencia de esta caída de la producción de sus clientes, la facturación total de la compañía sufrió un retroceso del 45% hasta 7.279 millones (5.134 millones de euros).