Tribunales

El banco luso BCP recurre la multa récord de cinco millones

El Banco Comercial Portugués (BCP), participado por el Sabadell, recurrirá a la Justicia la multa de 5 millones de euros, la mayor en la historia del país, que le impuso el regulador financiero luso por dar información falsa al mercado.

Portavoces de la entidad confirmaron hoy a EFE de que el banco liderado por Carlos Santos Ferreira acudirá a los tribunales por "estar en desacuerdo" con la sanción decidida por la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM), comunicada el pasado junio.

La CMVM explicó esta semana que penalizó al BCP -participado por el Sabadell de España en el 3,95 por ciento- por "divulgar información que no correspondía a una imagen verdadera y adecuada sobre la situación económica y financiera de la sociedad y sus resultados".

El organismo argumenta que, entre 1999 y 2006, hubo operaciones "nunca" comunicadas a sus accionistas e informaciones maquilladas que sobrevaloraban el valor de los capitales propios del banco en el 21 por ciento, entre 2002 y 2003, y en el 17 por ciento, en 2004.

La multa aplicada al banco luso también está motivada por el uso de 31 sociedades 'offshore' controlas por la institución, a fin de realizar transacciones con sus propias acciones sin haberlas declarado como tal.

El regulador había propuesto reducir la multa a la mitad -2,5 millones de euros-, a condición de que la entidad financiera no recurriese la decisión de la CMVM, sujeta a revisión.

En junio del año pasado, la CMVM ya castigó al BCP con tres millones de euros, entonces la mayor sanción de la historia del país, por la venta ilegal de acciones a pequeños clientes, aunque aquella vez la institución de Santos Ferreira acató la decisión.

El BCP, el principal banco privado luso, tiene presencia en Polonia, Mozambique, Grecia y Angola, entre otros países y cuenta con casi 1.000 sucursales en Portugal.

En 2007, vivió una crisis originada por la fracasada Oferta Pública de Acciones (opa) sobre otra entidad bancaria privada, el Banco Portugués de Inversiones (BPI), cuyo accionista de referencia es la española La Caixa, que causó un enfrentamiento entre sus principales ejecutivos y cambios de presidente.