Salarios

¿Existe una burbuja en los sueldos del sector financiero?

En los últimos 18 meses, casi todas las burbujas de inversión del mundo han reventado. El mercado inmobiliario se colapsó y la renta variable también, las materias primas cayeron y hasta el arte no está consiguiendo los mismos precios que antes. Sin embargo, hay una burbuja que se resiste: la de los sobresueldos bancarios.

El sueldo de los banqueros podría estar sujeto a una burbuja
El sueldo de los banqueros podría estar sujeto a una burbuja

Después de que la Administración de Estados Unidos diera miles de millones de dólares en fondos gubernamentales para rescatar al sector - cuya cultura de sobresueldos ha sido mencionada como una de las causas de la crisis de 2008 -, los banqueros ya volvieron a las andadas.

Pero la lección que podemos sacar del año pasado es que todas las burbujas revientan tarde o temprano. El monstruo de los sobresueldos se mantiene a flote gracias al dinero barato y el apoyo de los contribuyentes. Estos serán retirados un día, y las consecuencias serán enormes. El sector bancario debió haberse transformado a sí mismo mientras tuvo la oportunidad. Quizá ahora sea demasiado tarde para que lo intente. No ha pasado desapercibido el hecho de que los banqueros estén empezando a ganar mucho de nuevo.

La semana pasada el fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo, dijo en un informe que Citigroup, Merrill Lynch y otros siete grandes bancos estadounidenses pagaron sobresueldos por importe de 32.600 millones de dólares en 2008, al tiempo que recibían 175.000 millones de dólares en fondos de los contribuyentes. Eso fue en 2008, en las profundidades de la crisis. Ahora que los mercados están más fuertes y que la confianza está regresando, los pagos serán todavía mayores este año.

Goldman Sachs subió la retribución y los beneficios un 33% en el primer semestre de este año, para lo que apartó una cantidad récord de 11.400 millones de dólares.

Fuera de control

En el Reino Unido se están acumulando tantas pruebas de que los sobresueldos están descontrolados que la Autoridad de Servicios Financieros (FSA por sus siglas en inglés), el principal regulador del país, ha amenazado con tomar cartas en el asunto. Ha advertido que los sobresueldos "garantizados" podrían violar su nuevo código de conducta. El presidente de la FSA, Adair Turner, dijo al Parlamento hace poco que le preocupaba que los bancos estuvieran volviendo a pagar a su personal como de costumbre.

Ahora estamos esperando a ver la reacción en Alemania a los intentos jurídicos de obtener sobresueldos de la empresa matriz, Commerzbank , por parte de ex personal de Dresdner Bank. Algunas demandas han sido resueltas fuera de los tribunales; sin duda los banqueros consiguieron fuertes cantidades. Los contribuyentes alemanes llegarán fácilmente a la conclusión de que su dinero se está utilizando para rescatar a financistas irresponsables.

Pese a todo lo que se ha hablado sobre reformar el sistema, poco se ha conseguido. Se plantearon algunas buenas ideas: pagar sobresueldos negativos así como positivos, o diferir los pagos a varios años, por ejemplo. Sin embargo, actualmente hay pocos indicios de que alguna de ellas vaya a ser implementada.

Punto.com

Cuanto más de cerca lo analizamos, más se parecen los sobresueldos a una burbuja. El precio de los banqueros ha perdido relación con las fuerzas reales de la oferta y la demanda, así como el precio de las acciones punto.com en la cúspide de esa manía, o el precio de las viviendas nuevas en Estados Unidos, España o el Reino Unido en el momento culminante del auge de la vivienda.

La gente paga el precio porque todos los demás lo harán, no porque piense que realmente lo vale. Se encogen de hombros y argumentan que el activo en cuestión está exento de las leyes usuales de la economía por alguna complicada razón que realmente no tienen tiempo de explicar.

Esa es una buena definición de una burbuja. Y siempre son fabulosas mientras se forman y terribles cuando explotan.

Después de todo, el año pasado quedó demostrado que ninguna burbuja puede inflarse para siempre. Siguiendo esa lógica, los sobresueldos de los bancos estallarán algún día. La pregunta no es si lo harán, sino cuando.

Ayuda gubernamental

Actualmente, los gobiernos están apuntalando a los bancos de inversión. Algunas veces ese apoyo es explícito: mediante una inversión estatal directa. Otras veces es implícito: los bancos pueden tomar prestado dinero barato de los mercados de bonos o los depositantes porque cuentan con el respaldo del Gobierno. De cualquier forma, el apoyo es lo que mantiene a todo el sector a flote.

Con suficiente ayuda del Gobierno, una burbuja puede durar mucho tiempo. Si el estado hubiera destinado miles de millones de dólares a ayudar a las empresas de Internet, todo tipo de empresas punto.com seguirían existiendo. Secciones completas del Gobierno estarían contando las visitas a las páginas con la vana esperanza de que el sector genere beneficios algún día.

Del mismo modo, si el gobierno de Estados Unidos, el Reino Unido o España hubiera intervenido en el mercado para comprar todos los apartamentos recién construidos en medio de la nada a un precio inflado, los préstamos "subprime" o de alto riesgo seguirían en auge. Ministerios enteros estarían preguntándose qué hacer con edificios en los que nadie parece querer vivir.

La burbuja de los sobresueldos estallará algún día. Eso es seguro. No se puede esperar que los gobiernos mantengan para siempre a una elite pagada excesivamente. El Congreso de Estados Unidos ya está estudiando maneras de limitar la paga de los banqueros. El gobierno alemán está haciendo lo mismo. Y el Parlamento del Reino Unido debate una serie de límites a la paga.

Hace seis meses hubo cierto impulso para reformar la manera en la que el sector financiero recompensa a su personal. Podría haber reducido los sobresueldos, vinculado la retribución al desempeño y retenido personal para la supervivencia del banco.

Esa oportunidad ya pasó. Ahora el sector está esperando a que algún otro haga el trabajo por él. Y los banqueros no lo disfrutarán mucho cuando ocurra.