Javier Fernández

"El cine español vive de espaldas al espectador"

Gestiona una de las mayores cadenas de exhibición de cine y no elude la crítica. "El cine español no busca la rentabilidad: hay películas que no se ven aunque sean gratis".

Javier Fernández, director general de Cinesa
Javier Fernández, director general de Cinesa

Puede resultar sorprendente, pero la industria del cine sale bien parada de la crisis. En los seis primeros meses del año, el número de espectadores ha crecido un 7%. Al mismo tiempo, las salas aceleran su digitalización, que será una realidad en sólo unos años.

La afluencia a las salas de cine ha repuntado en los últimos meses, pero la industria del cine sigue teniendo problemas.

El principal problema es la piratería, que en España es mucho mayor que en casi todos los países, porque hay mucha más permisividad.

¿También por parte de la Administración?

Sí, porque no ha hecho nada para prevenir la piratería. No se trata de cortar a la gente el ADSL, sino de que hay un problema cultural y de educación. Se debería explicar que si no se protege la propiedad intelectual, no habrá contenidos. En mi opinión, lo que habría que hacer es perseguir a los servidores.

¿Pero les está afectando de alguna forma la crisis?

Poco. Hasta el 30 de junio la asistencia a las salas ha aumentado un 7%, y ello porque ha habido películas buenas y porque el cine, comparado con otras alternativas de ocio, es mucho más barato. Pero, aún nos queda mucho terreno por recuperar. Desde 2004 la caída de espectadores es del 40% y, por ahora, sólo hemos recuperado un 7%.

¿Están sorprendidos por este repunte del cine?

No, somos una industria anticíclica. Nos pasa un poco como al fast food, que en época de crisis ganamos porque somos más baratos.

¿Y los espectadores respaldan al cine español?

Es un tema complejo, porque parece que la producción española vive a espaldas del espectador. Por ejemplo, las películas españolas ni se ven en las salas de cine ni se piratean, porque no interesan. Los productores españoles tendrían que buscar lo que le gusta al consumidor.

¿Qué le gusta al espectador español?

Tendría que haber un cine industrial. Me explico, deberían aprender de los americanos, tratar de hacer películas que sean rentables. A veces lo hacemos, por ejemplo, con Amenábar o Torrente.

¿Las cuotas son una solución?

No, no se puede poner puertas al campo. Insisto, la única solución es hacer películas que se quieran ver. Hay muchas películas que no se ven ni aún siendo gratis. Antes de hacer un película habría que preguntarse: ¿Va a dar dinero?

¿Y las subvenciones no contribuyen a mantener esta situación?

No, las subvenciones son compatibles con el éxito comercial. El problema es cómo se asignan. Hay que ayudar al cine español porque es muy difícil competir con el americano. Pero tendría que haber dos tipos de ayudas: una para el cine arte y otra para el industrial, porque no son lo mismo, pueden llegar a serlo, pero no es lo más habitual.

Las salas de cine en España están llevando a cabo un proceso de digitalización. ¿Vamos con retraso respecto a otros países?

Realmente no hay ningún país que vaya mucho más deprisa, lo que pasa es que en EE UU hay tres grandes compañías de exhibición que empezaron a digitalizar antes de la crisis.

¿Cuánto cuesta digitalizar una sala de cine?

El proyector cuesta alrededor de 100.000 euros y acomodar la sala entre 10.000 y 15.000 euros. El problema es que estas salas son mucho más caras de mantener. Pero es un cambio tecnológico muy importante. En sólo cinco años, más del 50% de las salas de cine serán digitales.

¿Reciben ayudas de la Administración para transformar las salas?

No, pero desde la Federación de Cines vamos a lanzar un proyecto para ver cómo nos pueden ayudar a realizar una inversión semejante.

Al mismo tiempo, se está produciendo un relanzamiento de las películas en 3D. Cinesa tiene 35 salas de este tipo ¿Qué aporta al espectador?

Es algo nuevo, no tiene nada que ver con el 3D que existe desde hace años. Por ejemplo, UP de Pixar o Avatar de James Cameron son espectaculares. El 3D no se puede ver en casa y el espectador está dispuesto a pagar por ello, pero no es un producto masivo.

¿Qué diferencial de precios tiene con la proyección tradicional?

En España, entre 2,5 y tres euros.

Al mismo tiempo que resurgen las salas en 3D se están cerrando otras, sobre todo en el centro de las ciudades.

Más que cierres son reconversiones porque cuando es posible y rentable las salas de una única pantalla se reconvierten en multisalas. Pero hay zonas donde detrás de los cierres también ha habido un tema inmobiliario, como la Gran Vía de Madrid.

¿Cuántas salas ha abierto y cerrado Cinesa en lo que va de año?

Hemos cerrado dos, el Bulevar de Madrid y Atalayas de Murcia, y hemos abierto en La Gavia, también en Madrid, y reformado Barna Sur, en Barcelona.

El sector está igualmente en proceso de concentración.

Sí, porque hay muchas salas que no son rentables y hay muchas que pueden dejar de existir. Además las grandes multinacionales como Warner o AMC dejaron la exhibición en España.

¿Están dispuestos a hacer adquisiciones?

Sí que estamos abiertos. Es una vía para ganar cuota de mercado.

¿Qué previsiones tienen, en cuanto a ventas, para el conjunto del año?

Creo que creceremos un 7%, pero al mismo tiempo que aumenta la taquilla se reduce la venta de los bares de los cines. Nosotros venimos facturando 140 millones de euros.