Consejo de Ministros

El Gobierno aprueba la Ley del Comercio Minorista con libertad de establecimiento

El Gobierno aprobó hoy el proyecto que reforma la Ley de Ordenación del Comercio Minorista, que reducirá los costes y trámites necesarios para abrir un negocio y que incluye la libertad de establecimiento con ausencia de autorización salvo casos de "interés general".

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, explicó, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que con la nueva ley será "más fácil y barato" abrir un comercio minorista en España, al tiempo que señaló que la normativa garantiza el equilibrio entre los diferentes modelos comerciales y satisface "sobre todas las necesidades de los consumidores".

De la Vega apuntó que las comunidades autónomas tendrán que establecer un procedimiento de autorización que integre todos los trámites necesarios cuando así lo exija específicamente un sector determinado.

El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio recalcó posteriormente, en nota de prensa, que la normativa "respeta" las competencias de las CCAA, dado que el comercio interior es competencia exclusiva de las mismas.

Elimina la obligatoriedad de la licencia comercial

Así, el proyecto de Ley recoge el principio de libertad de establecimiento y elimina la obligatoriedad de la licencia comercial, aunque se podrá establecer un régimen de autorización, justificándolo debidamente de acuerdo con el principio de proporcionalidad e identificando las razones que motivan dicho establecimiento y el impacto que tendrá.

También suprime la definición de gran establecimiento comercial, no hace referencia a los metros cuadrados de los distintos formatos comerciales y fija que la autorización para la apertura de un comercio sólo dependa del impacto que tenga en el medio ambiente, en el entorno urbano y en la conservación del patrimonio artístico.

Prohíbe los criterios económicos que restringen la apertura de nuevos establecimientos en función de la oferta comercial, así como la intervención de los competidores en los procesos de autorización.

Según Industria, la nueva regulación incrementará la seguridad jurídica y creará empleo, ya que se inspira en el principio de libertad de empresa y toma como punto de partida la necesidad de que en el ámbito de la distribución se respete y garantice la libre competencia entre los distintos operadores comerciales.

La vicepresidenta primera añadió que con esta normativa se cumple con los objetivos que establece la directiva europea de servicios en el mercado interior, que impone la eliminación de trabas injustificadas a la libertad de establecimiento y a la prestación de servicios y aseguró que es un paso más para liberalizar este sector.

Por otra parte, otras de las modificaciones de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista es que suprime la autorización previa en la venta automática, elimina la duración de las autorizaciones para la venta ambulante y sustituye la obligación de inscripción previa del inicio de la actividad en los registros de ventas a distancias y de franquiciadores, por una comunicación.

Además, en los casos en que España pudiera ser sancionada en un procedimiento de infracción europeo cuyo origen esté en la legislación autonómica de comercio, las posibles sanciones se trasladarán a la CCAA correspondiente.

La aprobación de este proyecto de Ley se produce a pesar de las críticas de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), ya que considera que las comunidades autónomas mantienen su poder para regular el procedimiento de autorización para la instalación de establecimientos comerciales, lo que limita la competencia entre empresas y pone en riesgo el libre mercado.