Religión

El Papa presenta su tercera Encíclica y pide una "autoridad global" para gestionar la economía

El Papa Benedicto XVI pidió una "autoridad política mundial" para gestionar la economía global y una mayor regulación gubernamental de las economías nacionales para sacar al mundo de la actual crisis y evitar que se repita.

El llamamiento del Papa a repensar el modo en que se gestiona la economía mundial se produjo en una nueva encíclica que abordó una serie de asuntos sociales pero cuyo principal hilo conductor fue cómo la actual crisis ha afectado a las naciones ricas y pobres.

Partes de la encíclica "Caridad en la verdad" podrían causar molestia entre los conservadores por su rechazo subyacente al capitalismo sin control y las fuerzas del mercado sin regular, que dijo llevó a un abuso "ampliamente destructivo" del sistema y "graves desviaciones y fracasos".

El Papa dijo en el documento que cada decisión económica tiene una consecuencia moral y pidió "formas de redistribución" de la riqueza supervisada por los Gobiernos para ayudar a los más afectados por las crisis.

Benedicto XVI aseguró que "existe una urgente necesidad de una verdadera política mundial" cuya tarea sea "gestionar la economía mundial, revivir las economías afectadas por la crisis, evitar cualquier deterioro de la presente crisis y los mayores desequilibrios que podrían resultar".

Dicha autoridad tendría que estar "regulada por la ley" y "necesitaría estar universalmente reconocida y revestida con el poder efectivo para garantizar la seguridad de todos, respeto por la justicia y por los derechos".

"Obviamente tendría que tener la autoridad para asegurar el cumplimiento de sus decisiones por parte de todos los implicados, y también las medidas coordinadas adoptadas en varios foros internacionales", agregó.

Estímulo frente al G8

La canciller alemana Angela Merkel, quien reprochó al Papa Benedicto XVI anteriormente por una disputa sobre un obispo que negaba el Holocausto, acogió la encíclica como un importante estímulo para los líderes del mundo frente a una reunión del G-8 en Italia.

"El Papa Benedicto ha alentado a los líderes estatales a crear reglas para que este tipo de crisis económica mundial no se repita", expresó Merkel a los reporteros. "También vi esto como una orden para trabajar hacia una economía social de mercado en el mundo".

El líder religioso pareció respaldar la intervención gubernamental "en corregir errores y mal funcionamientos", diciendo que "uno podría prever un aumento en las nuevas formas de participación política, nacional e internacionalmente".