La justicia da luz verde a la creación rápida de la nueva General Motors
El juez encargado del concurso de General Motors, Robert Gerber, dio luz verde el domingo por la tarde a la venta de activos con futuro de esta empresa a una nueva corporación, un paso crucial para la salida rápida de este procedimiento. La operación, defendida por la empresa y, sobre todo, por la Administración de Barack Obama, asegura la viabilidad de parte de la automovilística y permite conservar parte del tejido económico y social creado alrededor de ella en EE UU y Canadá.


El fin de semana festivo del 4 de julio no fue tranquilo en las oficinas del juez Gerber. El domingo por la tarde se hicieron públicas las 95 paginas en las que apoyándose en el precedente de Chrysler y los argumentos económicos y sociales del Gobierno, el juez daba luz verde a la venta de los activos con futuro de la centenaria automovilística a una "Nueva GM". La operación estaba contestada por algunos bonistas, trabajadores no protegidos por el sindicato y demandantes de la compañía. El juez permite así a la compañía evitar el otro escenario que contemplaba el concurso, la liquidación.
Aunque la decisión fue recurrida por algunos de los acreedores el lunes por la mañana, desde GM se confía en que el jueves pueda ejecutarse la operación que crearía una automovilística buena y con futuro y otra mala que si debe ser liquidada y para la que el Estado proporcionaría una financiación de casi 1.300 millones de dólares. Para quienes se oponen a la operación, esa nueva empresa con activos viables que estará en manos del Gobierno, es, básicamente, la antigua GM sin las obligaciones legales que tiene con ellos.
Pero para el juez no ha habido duda y a lo largo de su fundamento jurídico no deja de dar reveses a estos opositores. "Los tribunales de bancarrotas tienen el poder de autorizar ventas si hay algún activo que preservar y se puede prevenir la muerte del paciente en la mesa de operaciones".
Aunque Gerber no entra a operar, GM ya ha adelantado que considera activos buenos a Cadillac, Buick, GMAC y Chevrolet, el resto será vendido o liquidado. De momento ya existe un acuerdo para vender Saturn, la marca más joven y que más ha descuidado GM, a Penske una empresa que gestiona, sobre todo, concesionarios. La venta de Hummer, medio apalabrada con una compañía china, no avanza.
La decisión del juez es todo un espaldarazo a la política de Barack Obama que ha apostado por salvar rápidamente lo que se pueda de una industria de la automoción americana aquejada desde hace años de falta de competitividad y que ha recibido la puntilla con la actual recesión. De las tres grandes de Detroit, solo Ford ha podido evitar tener que ir a Washington a pedir ayuda financiera. La propia GM prevé que este año su cuota de mercado esté en el entorno del 19.5% en vez del 45% de 1980. Sin un alto volumen de ventas, GM tal y como existe hoy no puede ser rentable.
Prisa por cerrar el caso
En su decisión, el juez Gerber especifica que GM no puede sobrevivir con las pérdidas continuadas que tiene, la falta de liquidez y sin la financiación del Gobierno que expirará el próximo día 11 si no se procede a la creación de la Nueva GM. "Y nadie puede disputar seriamente que la alternativa a a esta venta inmediata es la liquidación, un resultado desastroso para los acreedores de GM, sus empleados, sus proveedores, que dependen de esta empresa para su supervivencia, y las comunidades donde opera GM".
Al juez no le salen las mismas cuentas que a los que se oponen a esta venta: "en caso de liquidación, los acreedores que tratan de incrementar lo que pueden recobrar, no conseguirían nada". Gerber explica que esta no es la primera vez que este tribunal ha visto a acreedores arriesgarse a un escenario de destructivas consecuencias para mejorar su situación "pero este tribunal está centrado en preservar y maximizar valor permitiendo a los proveedores sobrevivir y ayudando a los empleados a mantener sus trabajos y no va a poner en peligro esos objetivos".
Nuevo nombre para la banca
Algunos de los cambios más cosméticos en GM ya se han tomado. GMAC, la división financiera de la compañía, ya ha dado un nuevo nombre a su división de banca que ahora se conoce como Ally Bank. La filial recibió permiso de los reguladores a finales del año pasado para convertirse en banca comercial y poder así obtener ayudas de Estado que también consiguieron Bank of America o Citi. Ally, que opera en Internet, ha puesto en marcha una campaña de publicidad para cimentar la confianza entre sus depositarios, los ahorradores de plazo fijo y cuentas de ahorro.