A fondo

Enel abre las puertas a una nueva Endesa

El grupo italiano y Acciona ponen fin hoy a su aventura conjunta en el mercado español.

Está a punto de cumplir los 65, pero bien puede decirse que una Endesa renovada, si no nueva, arranca hoy. Sus propietarios en los dos últimos años, Enel y Acciona, parten peras y los italianos se ponen en disposición de practicar un nuevo modelo de gestión, hasta hace unas semanas bloqueado por el marcaje al que se han sometido unos y otros.

Las líneas maestras para reconducir el gigante están expresadas en un plan de gestión que Enel cocina en estos momentos y que pasa por ratificar la apuesta por los mercados latinoamericano y español, donde se resiente por la venta de activos, y que tiene como reto la búsqueda de sinergias con la propia Enel o el resurgir en renovables. Los más desconfiados hablan del fortalecimiento de filiales para hacer caja en el futuro, aunque el mensaje de Enel siempre habla de continuidad.

En todo caso, el toque italiano debería presentarse al mercado en torno a octubre. "Realismo", en plena crisis y con una demanda eléctrica por los suelos, es la máxima con la que operan sus cocineros.

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El equipo del vicepresidente Andrea Brentan (álter ego de Fulvio Conti en España), trabaja sin grandes incertidumbres una vez que Endesa consiguió en mayo dos créditos por 3.280 millones que aseguran liquidez para atender las necesidades financieras. Además, Endesa tiene plan de inversiones a cuatro años vista con proyectos por unos 13.500 millones.

Ya en esa hoja de ruta económica, dada a conocer en marzo, se apreció esa obsesión por poner los pies en el suelo, que se tradujo en un recorte de las inversiones planificadas de 24.400 millones a los citados 13.500. Pero al margen de las cifras, la evolución del grupo que preside Borja Prado también pasa por una profunda renovación en su consejo; incluso por algunos retoques en la alta dirección.

Empezando por el máximo órgano de gobierno, anoche se decía que iban a misa las incorporaciones de Luis de Guindos, secretario de Estado de Economía en la etapa del PP y actual socio de PricewaterhouseCoopers; del padre de la Constitución Miquel Roca, actual responsable del bufete Roca Junyent; y Alejandro Echevarría, máximo dirigente de Telecinco y presidente de la patronal de la televisiones privadas Uteca. Los tres entrarían como independientes, pero no serán los únicos en llegar. En la órbita de la eléctrica se habla de la incorporación, como mínimo, de un dominical. En el consejo de esta tarde se da por finiquitada la estancia en el consejo de las piezas de Entrecanales. Se van su escudero en la gestión de Acciona, Valentín Montoya; sus expertos en energía, Carmen Becerril y Esteban Morrás, y un hombre de su máxima confianza como es Jorge Vega-Penichet, secretario general del grupo constructor que sustituyó al propio Entrecanales en el consejo de Endesa a finales de marzo.

En lo que toca a la dirección se marchan Pedro Larrea, por motivos personales, y Germán Medina, que se prejubila. La salida del primero, director general de Endesa para Latinoamérica, ha causado cierto revuelo periodístico al otro lado del Atlántico, que ayer se atajó desde Madrid lanzando un mensaje de continuidad. En cuanto a Medina, deja vacante la dirección general de organización y recursos humanos. Los dos abandonan el cargo a la vez que Rafael Miranda, histórico gestor de la eléctrica.

El adiós de Acciona, que se hace con los activos en energías renovables limpios de deuda más 8.218 millones, pone fin a una larga batalla por el control de Endesa. Una pugna que arrancó en septiembre de 2005 con la opa de Gas Natural y que deja a Enel, previo pago de 38.000 millones, como única dueña. El grupo italiano lo tiene meridianamente claro a la hora de justificar su inversión: Endesa es una grandísima y rentable apuesta.