Automovilismo

La fuga de los equipos costará 1.580 millones a la Fórmula 1

El circuito de Silverstone puede no ser el único que se despida este fin de semana. Ocho escuderías de Fórmula 1 anunciaron el viernes su intención de crear una competición paralela por el enfrentamiento con el presidente de la FIA, Max Mosley. La ruptura puede costar unos 1.580 millones a la competición.

Silverstone, el circuito británico que albergó la primera carrera de Fórmula 1 en 1950 y que este año va participar en su último Gran Premio, se ha convertido en escenario de la mayor crisis de la competición. Los ocho equipos que componen la Asociación de Equipos de F-1 (FOTA), -entre ellos Ferrari, McLaren, Renault y Brawn, sólo Williams y Force India están fuera- anunciaron el viernes la creación de un circuito paralelo a raíz de la ruptura, ya oficial, con la Federación Internacional de Automovilismo, que impone las reglas.

"Los equipos no pueden continuar haciendo concesiones sobre los valores fundamentales del deporte y han rehusado cambiar sus inscripciones originales condicionales para el campeonato mundial 2010", explicaron en un comunicado. "Estos equipos", prosigue el texto, "no tienen otra alternativa más que comenzar la preparación de un nuevo campeonato que refleje los valores de sus participantes".

Es decir, si todo sigue así, la Fórmula 1 perderá a sus principales escuderías y, con ello, la clave de su negocio. La publicación especializada Formula Money cifró en unos 2.200 millones de dólares (1.578 millones de euros) el impacto sobre las cuentas de la Fórmula 1 de una retirada de estos ocho equipos, que representaron el 47% del total de ingresos en 2008. El circuito necesita al menos 394 millones anuales para entrar en punto de equilibrio. Además, todavía queda por ver si los nuevos equipos, que han aceptado correr con un límite presupuestario de 40 millones de libras esterlinas (65,59 millones de dólares), tendrán aún ganas de participar de un campeonato que no contará con el glamour de equipos como Ferrari y McLaren.

No sólo eso, entre las víctimas de esta ruptura pueden estar las cadenas de TV, que se verían obligadas a renegociar los millonarios contratos suscritos. Sería el caso de Mediapro, la productora que el pasado año se hizo con los derechos de retransmisión que le costaron, según el mercado, 200 millones por cinco temporadas.

Clave de la discordia

La clave de la discordia entre la FIA y los equipos radica en los límites presupuestarios que quiere aplicar el organismo regulador para igualar a las escuderías. Quien no cumpla los límites, no podrá disfrutar de ventajas como mayor desarrollo de motores. No obstante, detrás de estas quejas se esconden también las continuas exigencias de los patrones de obtener más dinero del gestor de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, ya que consideran que perciben demasiado poco por su participación en el circuito.

Ecclestone ha guardado silencio hasta la fecha. Fuentes de los equipos aseguraron ayer a Reuters en Silverstone que probablemente sólo él puede desbloquear la situación si decide dar más dinero a las escuderías y, quizás, ofrecer la retirada de escena de Mosley. "Esto sólo puede arreglarlo Ecclestone", confesó Christian Horner, director de Red Bull y Toro Rosso.

La FIA lleva a Ferrari a los tribunales

El presidente de la Federación Internacional de Automovilismo, Max Mosley, no se arredró, al menos aparentemente, ante el anuncio de los equipos de crear una competición paralela. Es más, el directivo anunció que emprenderá "acciones legales sin demora" contra la asociación de equipos de Fórmula Uno (FOTA)- McLaren, Renault, BMW, Toyota, Brawn, Red Bull y Toro Rosso - y Ferrari. "Los abogados de la FIA han examinado la amenaza de la FOTA de comenzar un nuevo campeonato", comienza la nota de la FIA.

"Las acciones de la FOTA omo conjunto y de Ferrari en particular suponen una serie de violaciones legales que afectan las relaciones contractuales, ruptura de las obligaciones legales de Ferrari" -con contrato de permanencia hasta el 2012- "y una grave violación de la competición", señala la FIA en un comunicado difundido en Silverstone nada más acabar las dos primeras sesiones de entrenamientos libres del Gran Premio de Gran Bretaña. El viernes, el patron de la F1, Bernie Ecclestone, y Mosley se reunieron durante dos horas para buscar soluciones.