Finanzas

El Plan Obama para dar más poder a la Fed tropieza con la resistencia de parte del Congreso

La reforma financiera propuesta por la Casa Blanca otorga demasiado poder a la Reserva Federal (Fed), dijeron hoy varios legisladores al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Tim Geithner, que acudió al Congreso a recabar apoyo para el plan.

Esta reforma, argumentó Geithner, "sentará las bases para un sistema financiero más estable, que pueda ofrecer las ventajas de una innovación financiera impulsada por el mercado, al tiempo que salvaguarda contra los excesos del mercado".

El proyecto fue propuesto ayer por el presidente de EEUU, Barack Obama, y se trata de la mayor reforma financiera impulsada desde la Gran Depresión de los años 30.

Entre sus principales puntos figura centralizar un mayor poder en la Fed, la creación de una agencia para proteger a los consumidores frente a posibles abusos, un mayor escrutinio de los fondos de alto riesgo (hedge funds) y la exigencia de que los bancos aumenten su capitalización.

Pero no todo el mundo comparte el criterio del titular del Tesoro, uno de los principales arquitectos del plan de reforma.

Entre los puntos más espinosos está el deseo del Gobierno de reforzar la Fed para que supervise aquellas instituciones financieras cuya quiebra puede amenazar a otras firmas y a la economía en su conjunto.

"La Fed ya se encarga de la política monetaria, de las operaciones de la banca a nivel internacional, de la protección de los consumidores y es el prestamista de último recurso", dijo hoy el senador republicano Richard Shelby.

A su juicio, esa multiplicidad de funciones genera en ocasiones conflictos: "No creo que podamos dejar que la Fed desempeñe tantos papeles", añadió Shelby, uno de los que se oponen a que el banco central tenga todavía más atribuciones.

El propio presidente del Comité Bancario del Senado, ante el que compareció hoy Geithner, el demócrata Christopher Dodd, ha reconocido que los planes para convertir a la Fed en un "super-policía" del sector financiero generan preocupación.

"Hay un debate saludable sobre si permitir que la Fed tenga ese papel", dijo Dodd, quien señaló al tiempo que el banco central tiene el conocimiento necesario para llevar a cabo las nuevas funciones.

Reconoció, de todos modos, que existen "preocupaciones legítimas" sobre si una agencia que tiene como prioridad fijar la política monetaria puede asumir nuevas responsabilidades sin pecar de parcialidad.

El plan de reforma de la Casa Blanca contempla también la creación de un Consejo de Supervisión de los Servicios Financieros, integrado por varias agencias y que ofrecería asesoramiento a la Reserva Federal.

Algunos observadores creen que los legisladores podrían solicitar que en lugar de la Fed sea ese consejo el que establezca, por ejemplo, los niveles de capital de los bancos.

Pero Geithner defendió la actual propuesta, al señalar que otros bancos centrales en todo el mundo tienen también la doble función de fijar la política monetaria y establecer disposiciones para impedir un riesgo sistémico.

"No veo conflicto", dijo el responsable del Tesoro, quien añadió, que la tendencia general internacional es dar a los bancos centrales más poder y no menos.

En su opinión, el plan de reforma sólo otorga "una cantidad modesta de autoridad adicional y responsabilidad" a la Fed.

Pidió, además, celeridad a la hora de convertir en ley las propuestas de la Casa Blanca y, en ese sentido, señaló que en crisis anteriores las reformas llegaron a menudo demasiado tarde.

"No podemos permitir que eso ocurra esta vez", insistió, para recordar la factura que esta crisis ha pasado a los ciudadanos, la pérdida de confianza en el sistema financiero y el impacto sobre el conjunto de la economía.

"Consideramos una amplia gama de opciones y decidimos que el momento de perseguir las reformas esenciales es ahora", apuntó Geithner, para subrayar que el plan "ayudará a prevenir o contener futuras crisis".