Mercados

El Ibex gana el 2% en la semana y se atasca en los 9.700

La Bolsa española no logra superar el máximo del año pese al impulso de los grandes bancos y Telefónica.

La Bolsas se resisten a caer. La intensidad de las subidas va perdiendo fuerza pero la fuerte corrección que tanto temen los expertos no termina de llegar. La tendencia del mercado, errática desde hace semanas, es un puro reflejo de la confrontación actual entre los más optimistas con la recuperación económica y aquellos más escépticos que piensan que las valoraciones actuales ya son demasiado exigentes. Este pulso dificulta las subidas y frena las caídas, aunque de momento la tendencia alcista sigue imperando. El Ibex ha encadenando así la cuarta subida semanal.

El dinero continúa entrando cuando hay caídas pero cada vez con menos vigor. El comportamiento plano del Ibex el viernes, subió un 0,06%, es un reflejo de los síntomas de agotamiento que empiezan a aparecer, algo que ha impedido a la Bolsa española superar el máximo del año. Durante la semana rebasó momentáneamente el récord de 9.724 puntos pero no logró cerrar por encima de esta resistencia. El balance semanal, con todo, sí fue positivo. El índice se anotó el 2,05% para cerrar en 9.714 puntos gracias fundamentalmente a los grandes valores. Santander se anotó el 4,27%, BBVA, un 3,15% y Telefónica, el 1,1% aunque fue Inditex (+8,5%) la compañía que logró la mayor subida porcentual después de presentar unos resultados que agradaron a pesar de la caída de los beneficios.

En el resto de Europa, las ligeras caídas del viernes dejaron las Bolsas casi planas. El Euro Stoxx subió el 0,25% en la semana, el Cac cayó un 0,39%, mientras que el Footsie ganó el 0,08%. Patrón de comportamiento similar al vivido en Estados Unidos, donde los resultados mixtos imperaron. El Dow Jones ganó el 0,41% en la semana, el S&P 500, el 0,65% y el Nasdaq, el 0,51%. El Dow Jones entró en positivo en 2009 tras ganar el viernes el 0,32%.

"Teniendo en cuenta que muchos índices se encuentran en o alrededor de los máximo del año, va a hacer falta más que simple optimismo para hacer que los mercados sigan subiendo con consistencia", explica los expertos de Link.

Los argumentos a favor y en contra de la Bolsa siguen siendo los mismos que hace unas semanas. Los indicios de estabilización económica confirman día a día que lo peor de la crisis ha quedado atrás, alentando las compras de muchos inversores que no han podido disfrutar del rally que han experimentado las Bolsas desde los mínimos de marzo al estar fuera del mercado o sólo expuestos a los sectores más defensivos, precisamente los menos beneficiados de las subidas. Y es que el Ibex ha rebotado un 42,5% desde mínimos; el Euro Stoxx, un 38,5% y el S&P 500, el 39%, lo que ha avivado el debate entre los que piensan que el mercado ha corrido demasiado en muy poco tiempo y los que creen que aún puede repuntar algo más. Eso sí, pocos dudan de que para que las subidas se afiancen los indicadores deben confirmar la recuperación, algo que aún sólo atisba.

Esta misma semana la subida de las ventas minoristas en EE UU -aumentaron un 0,5% en mayo tras haber cedido el 0,2% el mes anterior-, la mejora del índice de confianza de la Universidad de Michigan -mejoró hasta 69 puntos desde 68,7- o la autorización del Tesoro de EE UU a 10 bancos para devolver el dinero público con el que se reforzó su capital en 2008 son algunas de las noticias que continúan alimentado la expectativa de recuperación.

Las declaraciones de una fuente del G-8 con acceso a las nuevas estimaciones de crecimiento del FMI también han agradado al conocerse que la autoridad mundial eleva la estimación de PIB global al 2,4% desde el 1,9% proyectado en abril gracias a las medidas de estímulo tomadas en los últimos meses. Eso sí, al mismo tiempo el FMI advierte que la recuperación será gradual y que los riesgos persisten. Un mensaje, en línea con el panorama que dibujó esta semana el libro beige de la Reserva Federal donde se hablaba de que el deterioro se mitiga en casi la mitad de las regiones de EE UU pero que la economía sigue débil.

Y es que precisamente la delicada situación actual es lo que hace a muchos temer una fuerte corrección del mercado porque está por ver si los niveles actuales justifican la generación de resultados que descuentan, sobre todo para las empresas de corte más cíclico. De momento, el panorama es sombrío. Todas las previsiones apuntan a que la tasa de desempleo seguirá en aumento y aunque las cifras también empiezan a mostrar una destrucción de empleo algo menor, tal y como se vio en EE UU la semana pasada, aún faltan meses de sufrimiento, según comentan los expertos.

El desplome de la producción industrial en Europa en abril, dato conocido el viernes, es un claro recordatorio del camino que aún queda por recorrer. El índice registró una caída del 21,6%, un retroceso aún mayor al 19,3% de abril y también superior a las estimaciones de los expertos. Por otra parte, la realidad actual también ha llevado al Gobierno español a recortar sus perspectivas de crecimiento para 2009 y 2010. Así, prevé una caída del PIB del 3,6% este año y el 0,3% el próximo, al tiempo que estima que la tasa de paro escalará al 17,9% este año y al 18,9% en 2010.

La recuperación que están experimentando las materias primas también se mira con cierto recelo al temerse un repunte indeseado de la inflación, al igual que muchos empiezan a mirar con preocupación los fuertes repuntes de la rentabilidad de la deuda, acentuados por la salida de dinero de la renta fija a la renta variable.

Los expertos, con todo, comentan que el volumen de mercado es bajo pero el poco dinero que se mueve parece más dispuesto a entrar que a salir. El viernes, sesión en la que el Ibex cerró prácticamente plano, tan sólo se movieron 2.014 millones de euros, una cifra muy inferior a la media mensual de mayo, cercana a los 3.800 millones de euros.

La semana que viene los datos de inflación que se conocerán a ambos lados del Atlántico, la producción industrial en EE UU o el encuesta ZEW de clima económico serán algunas de las referencias económicas que ayudarán a guiar la evolución de las Bolsas.

El rendimiento de los bonos se dispara

La deuda pública ha sufrido en los últimos meses una oleada de ventas que ha provocado una cuantiosa subida de los rendimientos (que se mueven de forma inversa a los precios). Desde mediados de marzo, cuando las Bolsas marcaron mínimos anuales, la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años ha escalado cerca de 130 puntos básicos -100 equivalen a un punto porcentual-, mientras que el alemán al mismo plazo ha subido 70 puntos.

Los expertos tienen dos tesis para explicar este comportamiento. La primera es que se ha normalizado la situación y ha desaparecido la avidez de lograr un destino seguro a cualquier precio, posterior a la quiebra de Lehman Brothers en septiembre del año pasado. La segunda explicación se basa en que, después de todas las medidas anticrisis, el mercado comienza a descontar futuras tensiones inflacionistas. Los precios de la importación conocidos en EE UU el viernes abonan esta tesis.

La semana pasada, la demanda de bonos a 30 años deuda pública en EE UU superó 2,7 veces la oferta. Esto ha aliviado, de momento, los temores a que el fuerte gasto público eleve las rentabilidades de la deuda pública, referencia para muchos tipos de interés comerciales.

El petróleo anticipa un futuro mejor

En los últimos tiempos, el precio del crudo ha sido uno de las mejores guías a la hora de determinar la situación de la crisis.

La creencia en un desastre de proporciones mayúsculas provocó que el barril de petróleo Brent cayera en diciembre de 2008 hasta los 36 dólares. Retrocedió hasta ese precio después de que en julio del mismo año hubiera alcanzado un máximo histórico por encima de los 147 dólares, al calor de la burbuja de las materias primas.

La acumulación de varios indicios positivos en el ámbito económico ha tirado al alza de la cotización del oro negro en los últimos meses. El viernes, el Brent cerró a 70,90 dólares el barril y, aunque cayó el 1,24%, se mantiene cerca de los máximos de los últimos siete meses.

El viernes, la OPEP aseguró que la demanda petrolera sigue cayendo en línea con la contracción de la economía mundial, si bien aclaró que, previsiblemente, el mercado ha pasado lo peor y que las existencias deberían regresar a niveles más normales hacia finales de año.

En cualquier caso, el cártel mantuvo su pronóstico sobre la demanda mundial de crudo en 2009, al estimar que retrocederá un 1,89%.

Fallo técnico

Parón en el NYSE. En la sesión del viernes la cotización de 242 empresas del NYSE Euronext se vieron suspendidas durante al menos 30 minutos debido a un problema informático.

General Electric y Exxon Mobile fueron algunas de las compañías afectadas del índice Dow Jones, lo que provocó una caída de los volúmenes de contratación. En marzo la Bolsa neoyorquina empezó a operar con un nuevo sistema de captación de órdenes.