Laura González-Molero

"Estamos abiertos a alianzas estratégicas y compras"

Recién llegada de la Cumbre Global de Mujeres celebrada en Chile, la directiva asegura que cree en el mérito para alcanzar los puestos ejecutivos. Sobre el sector farmacéutico, ve necesario más concentración y alianzas

Por "curiosidad", Laura González-Molero, presidenta de Merck en España ("presidente" y "consejero delegado", según su currículum), viajó a Santiago de Chile a su primera Cumbre Global de Mujeres. A su vuelta, habla del género femenino en la empresa y de la experiencia de dos años dirigiendo una compañía que engloba a la biotecnológica Merck Serono.

¿Cómo ve el futuro de fusiones del sector farmacéutico?

En general y no sólo en el sector, en la coyuntura actual, hay un problema de competitividad generalizada en una sociedad absolutamente global. Hay sólo dos maneras de competir: conseguir economías de escala y también dar la respuesta para lograr nuevos productos y nuevas soluciones. Va a haber una concentración del sector como estamos viendo en los últimos años, y esta tendencia va a seguir en el futuro, porque necesitamos economías de escala para asegurar nuestros márgenes y seguir ofreciendo innovación.

"Mi percepción es que, pasados dos años y medio, me he ganado la confianza y la credibilidad de la organización. Ahora me siento respaldada"

MERCK & CO., INC. 77,42 0,91%

¿Eso quiere decir que Merck también necesitará alianzas?

Todos necesitamos alianzas. Hace poco anunciamos la creación de un fondo de capital riesgo de Merck Serono precisamente por eso. Continuamente la empresa estará abierta y siempre lo está a evaluar todas las oportunidades que puedan surgir. Si tenemos ocasión de comprar productos o partes de compañías a precio razonable y que encajen dentro de nuestra dirección estratégica, se evaluará sin duda de una manera muy seria.

Este fondo de capital riesgo ¿supone una renuncia a una investigación desde dentro de la casa?

No. Ni muchísimo menos. Es absolutamente complementario. Nuestro I+D es un modelo mixto. Tenemos centros de I+D propios, pero como consecuencia de la complejidad de conseguir soluciones, evaluamos todos los posibles caminos para lograr esa innovación. No renunciamos a la interna, pero estamos abiertos a aprender del mundo exterior.

Las biotecnológicas cada vez necesitan más tiempo y recursos para conseguir resultados, ¿podría afectar a Merck en sus dimensiones?

La biotecnología cada vez necesita más recursos y optimizar los procesos que tenemos de generación de nuevas soluciones terapéuticas. Hay distintas maneras de conseguirlo. Una de ellas es con un crecimiento orgánico, poniendo más recursos de personas y procesos dentro de la compañía o llegando a alianzas estratégicas, acuerdos o compras. Estamos abiertos absolutamente a todas ellas.

En la parte química de Merck los resultados están sufriendo los estragos de la crisis. ¿Habrá algún proceso de reestructuración?, ¿nuevos recortes de plantilla?

No lo estamos planteando así. Sí como una reducción de costes. El sector químico se está viendo más afectado por la demanda global. Internamente lo estamos trabajando viendo qué nuevos nichos de mercado podemos encontrar para poder compensar la bajada en la demanda.

Cuando asumió la fusión de Merck y Serono fue un proceso duro, con el despido de un centenar de trabajadores; después de eso, ¿cómo cree que está vista dentro de la empresa?

Eso se lo tendría que preguntar a mi gente, no a mí. Yo me siento muy satisfecha. Al principio creas un cierto rechazo, te miran con precaución y distancia. Mi percepción es que, pasados dos años y medio, me he ganado la confianza y la credibilidad de la organización, aunque el apoyo 100% nunca existe. Ahora me siento respaldada.

Una directiva que no descarta la política y favorable a una reforma laboral

Nacida en Orense y licenciada en Farmacia, su vida profesional ha estado y está enfocada a la gestión empresarial en diferentes laboratorios, y en un futuro, tal vez, se vea en tareas políticas como su colega de patronal Cristina Garmendia, ministra de Ciencia. "No es algo que me haya planteado, pero tampoco lo descartaría. Soy una persona que creo que en esta vida hay que estar abierto al cambio".

Aprovechando el tema político, una pregunta sobre la recesión: ¿cómo ve las medidas adoptadas por el Gobierno para salir de la crisis? "Todavía no son suficientes, hay que tomar más medidas". Ella tiene claras cuáles son las dos grandes reformas pendientes en España. "Una en el mercado laboral, tenemos que flexibilizarlo. Sé que es un discurso polémico", admite. La segunda es la de las Administraciones públicas, porque las trabas burocráticas y la superposición de los tres niveles administrativos "hace que sea muy difícil llevar al éxito un proyecto en nuestro país".

Y otra pregunta sobre actualidad: ¿en qué se tiene que concretar el cambio de modelo productivo? "No creo que haya que hacer un cambio de modelo productivo. Lo que hay que asegurar es que los modelos tienen que evolucionar acorde a la demanda y a los mercados. Lo que es un horror es apalancarse excesivamente en uno".

Tal vez las palabras sorprendan viniendo de una máxima ejecutiva de uno de los sectores más innovadores. ¿Es que no hace falta más I+D? "Es que eso lo doy por hecho. Eso tiene que ser la base de cualquier sector".

La parte de innovación la tiene clara, no tanto como algún otro empresario. "Así les va. La única respuesta es anclarse en el pasado, que esto va a pasar y volveremos como antes. ¡Que no señores! No vamos a volver como antes. ¡Que no se empeñen, que no!".

Consejeras. "No estoy a favor de recambios forzados"

Se lleva muchos años hablando sin resultados de por qué las mujeres no llegan a la alta dirección o a los consejos de administración. Bajo su punto de vista, ¿cuál es la fórmula para conseguirlo?

La fórmula es conseguir que haya el perfil y el talento adecuado donde sea necesario. Eso va a llegar de una forma progresiva, no por ser mujer, sino porque la selección natural va a llevar a que se elija a la personas más capacitadas para los distintos puestos.

Ese discurso es bastante utópico o bienintencionado en el sentido de que considera que todos tendrán las mismas oportunidades en las empresas, pero las mujeres tienen una barrera.

Sí. Y todavía la seguimos teniendo.

¿Y cómo se puede superar?

La coyuntura actual se va a encargar de que los méritos sean suficientes.

¿Y no cree que ya hay mujeres con méritos suficientes para estar en los consejos de administración de las empresas del Ibex 35?

Claro que las hay.

¿Y por que no están entonces?

Por un conjunto de cosas. Porque hay intereses. Que haya un cierto recambio para que entren unas personas quiere decir que deben salir otras. Los sustituibles no quieren el relevo, como es lógico.

¿Estaría a favor de ese cambio forzado?

No estoy de acuerdo en que sea forzado. Lo tienen que forzar los accionistas. Soy una defensora de los libres mercados y de que el poder de las compañías tiene que residir en los accionistas, y éstos son los que tienen que exigir que los directivos y los consejeros estén cualificados.