Elecciones al Parlamento Europeo 2009

Zapatero paga la crisis económica y Rajoy salva su liderazgo al frente del PP

El PP consiguió ayer la victoria en las elecciones europeas con casi cuatro puntos de diferencia sobre el PSOE, en una cita marcada por el impacto de la crisis económica y la alta abstención. Sólo el 46% de los más de 35 millones de españoles convocados a las urnas ejerció su derecho de voto, en línea con lo sucedido también en el resto de los países miembros.

Zapatero paga la crisis económica y Rajoy salva su liderazgo al frente del PP
Zapatero paga la crisis económica y Rajoy salva su liderazgo al frente del PP

La candidatura encabezada por Jaime Mayor Oreja (PP) obtuvo 3,7 puntos de ventaja sobre la representada por Juan Fernando López Aguilar (PSOE). Ello coloca al PP dos puntos por encima del resultado que obtuvo en las elecciones legislativas del año pasado y al PSOE cinco puntos por debajo. Desde las europeas de 2004, esta formación política ha perdido más de 700.000 votos. Los populares consiguen de esa forma 23 asientos en el Parlamento europeo y los socialistas, 21.

La coalición por Europa, en la que se integran CiU y PNV, ha logrado dos escaños, mientras que Izquierda Unida, con otros dos, y Europa de los Pueblos, con uno, consolidan su presencia en la eurocámara. UpyD, el partido de Rosa Díez, logra también un eurodiputado.

El magro resultado obtenido ayer por el PSOE, después de una campaña electoral protagonizada en primera persona por José Luis Rodríguez Zapatero, cabe interpretarlo como un claro voto de castigo al Gobierno por la gestión de una crisis económica que ya arroja más de cuatro millones de parados. Esta es la principal baza que jugó el líder del PP, Mariano Rajoy, quien después de los resultados obtenidos anoche puede ver definitivamente despejada su andadura hasta las legislativas de 2012, con las manos relativamente libres para introducir los cambios que considere pertinentes en su partido. Rajoy achacó ayer el triunfo del PP al "esfuerzo colectivo" de su partido.

El PSOE se deja más de 700.000 votos con respecto a 2004

En el primer partido de la oposición se especula con la posibilidad de que Rajoy aproveche ahora para dar al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, mayores responsabilidades orgánicas, dejando que la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, gestione a su antojo, a cambio, la pugna hace tiempo abierta por el control de Cajamadrid. Fuentes del PP no conciben que Rajoy utilice los resultados de anoche en clave de venganza personal contra quienes le volvían a tener preparada esta vez una seria ofensiva de desestabilización interna orientada a socavar su liderazgo. Sus movimientos, según estas fuentes, se guiarán por la clave de la integración.

La magnitud de la derrota del PSOE entra dentro de los límites que los dirigentes de este partido califican como "tolerables" teniendo en cuenta la dureza con la que está golpeando la crisis económica. Hace cuatro años, los socialistas obtuvieron en estas elecciones dos puntos de ventaja sobre el PP, con una diferencia de 348.000 votos a su favor. Ayer, el PP le sacó al PSOE casi cuatro puntos y 582.000 apoyos más. En todo caso, fuentes socialistas consideran que el presidente del Gobierno no se verá obligado a partir de estos resultados a mover su agenda, en la que siguen anotadas como prioridades el cierre del nuevo modelo de financiación autonómica, la aprobación del plan para reestructurar el sistema financiero y el acuerdo con sindicatos y empresarios para superar la crisis con unas reglas de juego pactadas.

Nula incidencia del 'caso Gürtel'

Con vistas a las próximas legislativas, las elecciones celebradas ayer también aportan algunas claves de interés en aquellos territorios que son determinantes para cualquier convocatoria de esta naturaleza. En Madrid y en la Comunidad Valenciana, dos de los focos principales del conocido como 'caso Gürtel', la ventaja del PP sobre el PSOE sigue siendo espectacular. En la capital de España, los populares le sacaron ayer 13 puntos de ventaja a los socialistas. En los dominios de Francisco Camps, esta ventaja fue de casi 15 puntos. Queda demostrado, de nuevo, que los escándalos de presunta corrupción no le afectan por igual a los dos principales partidos.

Cataluña y Andalucía también son observatorios claves. En la primera comunidad, la lista encabezada por CiU obtuvo sólo el 22% de los votos, frente a casi el 36% del PSC, cifras que deberán tenerse muy en cuenta para medir el pobre avance de las posiciones nacionalistas dentro de su aspiración a recuperar la Generalitat catalana. En Andalucía, ya sin el liderazgo de Manuel Chaves, el PSOE sacó una ventaja al PP de más de ocho puntos, 10 menos que la conseguida hace cuatro años.

Una de las principales debacles del PSOE se produjo ayer en Castilla-La Mancha, donde el PP consiguió sobrepasar al PSOE en casi 12 puntos, frente a los cuatro de las últimas europeas. Tiene su importancia porque es uno de los feudos tradicionales del socialismo que en las elecciones autonómicas de 2011 puede estar al alcance de la actual secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, futura candidata en este territorio.

Alta abstención

Casi el 54% de los ciudadanos dieron ayer la espalda a las urnas. Entre las comunidades con mayor participación figuran las gobernadas por el PP, entre ellas la valenciana, Madrid, La Rioja y Castilla y León. Baleares y Canarias fueron de las más abstencionistas.