Tiempo de ballenas y volcanes
En la isla de Fayal, en las Azores, acaba de abrirse un centro modélico sobre vulcanismo, y comienza la temporada de avistar cetáceos.

La tierra no para de darnos sustos. Hoy es un terremoto aquí, mañana allá, un volcán que se despierta, una ola gigante y asesina... Hace apenas unos meses que abrió en Fayal, una de las Azores centrales, el Centro de Interpretación del Volcán dos Capelinhos. Un logro ambicioso, enorme, modélico, que supera con mucho a los que existen en lugares afines. A las siete de la mañana del 27 de septiembre de 1957, en el mar, a un kilómetro del faro de Capelinhos, comenzaron a emerger los primeros gases y cenizas. El fenómeno duró trece meses. En ese tiempo se formó una península de lava que aumentó en 2,4 kilómetros cuadrados el territorio insular. Fue la primera cosa que se transmitió por televisión desde las Azores.
Hasta hace un año, el paisaje en torno al faro era la estampa desolada de un cataclismo. Esa estampa se ha mantenido (dulcificada), ya que el Centro está bajo tierra, bajo el faro. Sorprende todo, desde la arquitectura y la luz a los contenidos didácticos. No sólo se desentraña, con los más modernos medios audiovisuales, todo lo referente a este volcán, sino a todos los volcanes en general. Y en cierto modo, lo que se traza es una biografía de este archipiélago, que es de origen volcánico (no las nueve islas: la más meridional, Santa María, surgió por un choque de placas, y es diferente a las demás).
Aparte de aquel susto (algo casi calcado a lo que ocurrió con el volcán Teneguía, en La Palma, en 1971), Fayal sufrió un terremoto en 1998 del cual se ven huellas por todas partes. Casas que no se han reparado, otras que no vale la pena rehacer. Pero atención, esas ruinas son algo anecdótico, casi un reclamo; lo cierto es que la isla luce un pelaje lustroso, envidiable, con viviendas confortables, bien mantenidas y jardines muy cuidados. En Horta, la capital, se refugian yates y veleros de ricos y el ambiente que se respira recuerda mucho al de las islas opulentas del Canal de la Mancha o de las costas bálticas.
Frente a los muelles de Horta, se yergue imponente otro volcán que forma y da nombre a la isla de Pico. Entre Pico y Fayal fluye lo que llaman el canal, un brazo de mar profundo que, al parecer, les encanta a las ballenas. De las 81 especies de cetáceos que existen en el mundo, una tercera parte se deja ver por las Azores. Algunas especies vienen a veranear como los británicos y alemanes, entre mayo y septiembre, otras están por aquí todo el año. Pero es ahora, a partir de mayo, cuando la actividad de salir a ver ballenas alcanza cotas de máximo entusiasmo. Tanto en los muelles de Horta como en los de Madalena, enfrente, en Pico, se multiplican las casetas y carteles de empresas que salen a cazar (visualmente) cachalotes, orcas, ballenas y delfines de diversos tipos.
Antes, la caza no era visual o fotográfica, sino una epopeya muy real. La prohibición de cazar ballenas se hizo pública en el año 1984, pero fue en 1987 cuando se cazó el último cachalote. Los balleneros de las Azores tenían fama de ser los mejores, según atestigua Herman Melville en Moby Dick (1850). Ellos nunca quisieron adoptar métodos modernos, como el cañón arponero o los grandes barcos; se enfrentaban a su presa cuerpo a cuerpo, desde barcas frágiles de apenas unos metros, más chicas que el propio animal. La vida de estos campesinos en invierno y balleneros en verano está reflejada en dos museos de la isla de Pico (en Lajes y San Roque). La tierra lo mismo que el mar son en estas islas afortunadas un suceso continuo, apasionante.
Guía para el viajero
CâMO IR. Tanto Fayal como Pico poseen aeropuerto. Las compañías TAP Líneas Aéreas de Portugal (34 91 5420600, www.flytap.pt) y SATA (351 296 209 720, www.sata.pt) tienen varios vuelos diarios desde Lisboa y Oporto hasta las Azores, así como conexiones entre las islas.VISITAS. Centro de Interpretaçao do Vulcao dos Capelinhos (CIVC) (Farol dos Capelinhos, 351 292 200 470, www.vulcaodos capelinhos.org, 10 euros). Museo dos Baleeiros (Lajes do Pico, 351 292 672 276). Fabrica Baleeira (San Roque do Pico).ALOJAMIENTO Y COMIDA. En Horta, Estalagem Santa Cruz (351 292 202200), un fuerte del siglo XVII convertido en pousada, en el muelle. En Pico, lo más recomendable son las casas rurales. Cancela do Porco (Caminho da Cancela, rua da Igreja, Bandeiras, 351 292 622133, www.cancela doporco.com) tiene arquitectura moderna y muebles de diseño; para comer, Ancoradouro (rua Rodrigo Guerra, 7, a las afueras de Madalena, 351 292 623490), excelente pescado y marisco. No dejar de tomarse un café o una ginebra en el Café Sport o Café de Peter, en el muelle de Horta (351 296 292327). Más información: www.visitportugal.com.