Valor a examen

Iberdrola opta por Gamesa para avanzar en su plan desinversor

Los analistas ven positiva la venta para la eléctrica, pero sin un impacto relevante.

Iberdrola ha dado esta semana un nuevo paso en la materialización de su plan de desinversiones por 3.000 millones de euros a desarrollar entre 2008 y 2010. La compañía ha colocado un 10% de su participación de Gamesa por 391 millones de euros, en una operación que cuenta con prismas adicionales al de la realización de caja por parte de la eléctrica. La mayor parte de los analistas entiende las razones de este movimiento y cree que el impacto, sin ser significativo, es positivo o neutral para el grupo que preside Ignacio Sánchez Galán. También que se enmarca dentro su objetivo de mejorar su balance con la venta de activos no estratégicos, como manifiesta Miguel Sánchez, de Inverseguros. Iberdrola, que cerró el viernes a 6,01 euros, pierde en el año un 6%.

Pero hay otros efectos. En principio reduce el temor a una ampliación de capital que se había trasladado al mercado, indica Antonio López, director de análisis de Fortis. Parece que el camino de la desinversión es el que piensa seguir. Y ayuda a que mantenga los ratings actuales para su deuda, como es su objetivo. Moody's ha ratificado el jueves la calificación A3 (calidad buena) a largo plazo, así como la perspectiva de la eléctrica.

Sin embargo, ni los ingresos ni las plusvalías logradas -112 millones de euros- son espectaculares si se comparan con la deuda neta ajustada de la compañía que ascendía a 31.175 millones de euros al finalizar el primer trimestre de 2009, concluye Antonio López.

Los expertos destacan que la venta del 10% de Gamesa tendrá un insignificante impacto en el Ebitda de la eléctrica

IBERDROLA 10,91 0,09%
GAMESA 16,98 -4,42%

Aunque, por otro lado, el efecto en el Ebitda -resultado bruto de explotación- y en beneficios tampoco es significativo, como se destaca desde UBS. El equipo de análisis de M&B ahonda en esa idea, señalando que la rentabilidad por dividendo de la compañía fabricante de aerogeneradores no es muy elevada.

Pacto industrial

Existen más aspectos destacables en este movimiento. Uno de ellos es que, al parecer, no supone el fin de las relaciones industriales entre ambas empresas, aspecto más relevante en el reciente pasado cuando existía "lista de espera" para el aprovisionamiento de turbinas. "No creemos que el importante acuerdo estratégico firmado pueda verse afectado por la reducción de la participación de Iberdrola del 24% al 14%", afirma Antonio Cruz, de Banesto. No obstante, añade que se siguen sorprendiendo que transcurrido un año de la firma del acuerdo no se conozcan aún los detalles de los vehículos de inversión creados para el desarrollo conjunto de proyectos eólicos en España y Europa.

Algunos expertos se han extrañado de que Iberdrola haya optado por esta operación, ya que en principio no formaba parte de su lista de activos a vender de forma preferente. Existen explicaciones. El equipo de Citi estima que, en general, las compañías están encontrando dificultades para vender activos. En esta línea, el experto de Banesto resalta que hasta ahora no era considerada una participación no estratégica, sino "todo lo contrario".

Queda, asimismo, tarea por hacer, y la cantidad pendiente supera los 2.000 millones de euros. La compañía se ha referido a activos inmobiliarios y gasistas. Desde UBS se citan redes de transporte en Gran Bretaña y a proyectos eólicos. En la lista figura su participación del 9,5% en el capital de Energía de Portugal (EDP).

Pese a que destaque que esta operación es buena para la eléctrica, Pablo García, de Oddo Securities, manifiesta que con ella no se acaba con otras incertidumbres. "Es cierto que es una gran compañía, pero no es descartable que tenga que revisar a la baja el valor de algunos de sus activos que adquirió en una etapa de precios elevados", subraya.

Además se encuentra entre los expertos que considera que ahora no está tan fácil vender activos -incluso Morgan Stanley ha tenido que quedarse con el 4,9% de una cotizada como Gamesa- y que el mercado está dominado por los compradores con liquidez o con un sólido balance, que imponen condiciones bajistas.

Y dice que por ello desde su firma no se recomienda mantener posiciones largas en Iberdrola, al tiempo que consideran que otras utilities europeas, como RWE o las que se benefician de la integración de gas y electricidad -GDF Suez y Gas Natural tras la compra de Fenosa- son más atractivas.

Del colectivo de analistas consultado por Bloomberg, un 57,50% recomienda comprar, un 27,50% opta por mantener y el 15% restante por vender. Entre los que aconsejan comprar están Ibersecurities, BPI y Bank of America-Merrill Lynch. Con todo, pese a que los expertos aseveran que la compañía debe reducir su deuda, resaltan que está claro que cuenta con liquidez para hacer frente a los vencimientos de la deuda, con una fuerte capacidad de generación de caja -Ebitda en el entorno de los 8.000 millones de euros- y que sus emisiones de bonos han sido bien acogidas por el mercado. Y se pone de relieve que el comportamiento en Bolsa en 2009 se ha debido al impacto de la caída del consumo -las utilities es en uno de los peores sectores del Euro Stoxx- y a la incertidumbre creada por el déficit tarifario, ya resuelto.

¿A qué valores puede arrastrar esta estrategia?

Si el efecto en la cotización de la eléctrica ha sido prácticamente nulo, la puesta a la venta del 10% de Gamesa y la posterior colocación de sólo una parte de ese paquete entre inversores cualificados e institucionales ha afectado negativamente la cotización del fabricante de aerogeneradores. En la semana ha perdido un 6,4%, y la imagen que ha quedado es que Morgan Stanley ha tenido que quedarse con un 4,9% porque con el descuento al que ofrecía los títulos no resultaban atractivos. En esta línea se pronuncian los analistas que señalan que la transacción es negativa para Gamesa.

Pero la pregunta que ahora surge es que si esa estrategia -parece que, pese a los problemas, es más fácil deshacerse de participaciones de empresas cotizadas que de otros activos- puede afectar a otros valores. En la lista de salida está la portuguesa EDP, que forma parte de las participaciones no estratégicas. Por el contrario se estima que Iberdrola no se plantea reducir su presencia en Renovables, de la que tiene un 80% del capital. Esta filial es una de las grandes apuestas del grupo, aunque problemas de regulación y de financiación de los proyectos estén ahora contra las compañías de energías verdes. Renovables cerró el viernes a 3,47 euros y gana en el año un 13,7%.

Las cifras

391 millones de euros es la cantidad que Iberdrola ha ingresado por la venta del 10% de Gamesa. Con esta operación se recortan los 2.500 millones pendientes de su plan de desinversión. El programa total se elevaba a 3.000 millones.

9.000 millones es aproximadamente la liquidez de la empresa. Esta cifra, unida a los 8.000 millones de Ebitda anual, hace que los analistas crean que puede hacer frente a los costes de su deuda que a 31 de marzo alcanzó los 31.175 millones de euros.