Medio ambiente

Ahora, las bombillas también se reciclan

Ambilamp y las grandes superficies se alían para multiplicar la recogida.

Las bombillas de bajo consumo son protagonistas de una paradoja curiosa. Las instituciones promueven su uso porque gastan menos energía para abastecer de la misma cantidad de luz eléctrica que una bombilla incandescente tradicional pero, cuando su vida útil acaba, son un residuo más peligroso, porque liberan pequeñas cantidades de mercurio. Por eso, sus productores, junto a los de tubos fluorescentes y lámparas de descarga, introducen un sobrecoste en su precio que sirve para cumplir la obligación legal que tienen de recoger y tratar medioambientalmente los residuos de estos productos una vez acabados.

La encargada de gestionar estos recursos y garantizar que existe la infraestructura necesaria es la asociación sin ánimo de lucro Ambilamp. La organización se creó en 2005 por Philips, Osram, General Electric y Havells-Sylvania y ya reúne a 91 empresas productoras, lo que supone el 93% de las lámparas que se ponen en el mercado en España. Desde el inicio de su andadura, después de la primera tonelada testimonial que pudo recoger en 2005, ya ha recolectado y reciclado más de 3.500 toneladas de residuo. Esta cantidad implica el reciclaje de más de 28 millones de bombillas, aproximadamente una de cada tres de las que se ponen en el mercado español.

La siguiente paradoja de este sector es que, tal y como relata el director general de Ambilamp, Juan Carlos Enrique, "aunque pensemos que las bombillas están en las casas, el 80% se encuentran en grandes establecimientos como hoteles, hospitales, etc...". Enrique destaca que, con los 12.000 contenedores que tienen instalados ya, "podemos afirmar que tenemos cubierto casi todo lo que se refiere al canal profesional".

El reto ahora es desarrollar totalmente el canal de recogida doméstica, es decir, implicar totalmente al ciudadano para que complete el círculo medioambiental y, además de usar bombillas de bajo consumo, las recicle adecuadamente.

Por eso, el objetivo de Ambilamp es llegar a tener colocados 40.000 contenedores en 2010. Enrique avanzó en la rueda de prensa celebrada ayer que la asociación ya ha llegado a acuerdos con grandes superficies como El Corte Inglés, Makro, Eroski, Leroy Merlin para que instalen contenedores.

Ambilamp está trabajando para cerrar más acuerdos de este tipo de modo que los ciudadanos "no tengan que desplazarse hasta el punto limpio con sus lámparas". Además, trabajan también con el pequeño comercio. "El ambicioso objetivo es reciclar el 80% de las lámparas que se pongan en el mercado para 2016", afirmó Enrique.

Junto a esta iniciativa de incremento de los contenedores, Ambilamp va a llevar a cabo una campaña de comunicación masiva para concienciar a "ciudadanos y profesionales de depositar adecuadamente las bombillas para su reciclaje", explicó Enrique.

Lo que contamina un coche en un día y medio

Reciclar una bombilla supone evitar la emisión de casi 10 kilos de gases contaminantes a la atmósfera, es decir, lo que emite un coche en un día y medio de circulación, según aseguró el director general de Ambilamp, Juan Carlos Enrique. En total, el reciclaje de estas lámparas ya ha evitado la emisión de 300.000 toneladas de CO2.

Las comunidades autónomas que más se dedican a estas labores de reciclaje son Cataluña, en la que se recogieron en 2008 hasta 437 toneladas, la Comunidad Valenciana, con 242 toneladas, y Madrid, con 182 toneladas. Enrique asumió sin embargo que "hay que hacer más esfuerzos" en el reciclaje de la capital. Las CC AA que menos reciclaron fueron Extremadura con tan sólo 10 toneladas, La Rioja, con 13 toneladas, y Cantabria, con 15.