Primero de Mayo

El tropezón que evita una caída

Asistimos en este 1o de Mayo al intento de la CEOE por tumbar años de diálogo y consenso social en España. Actitudes más propias de un lobby, que busca ajustar cuentas con los trabajadores y chantajear al Gobierno, que de una organización empresarial respetable.

Nuestro país, los trabajadores, los sectores sociales más desprotegidos, y también las empresas, necesitan del esfuerzo y la responsabilidad de todos para salir de esta situación de extrema gravedad, por ello queremos reiterar nuestro llamamiento al diálogo social y, aunque cada día que pasa nuevos datos nos inducen a pensar que sectores mayoritarios de la CEOE han optado por contribuir a alentar el conflicto social, deseamos que lo sucedido últimamente tan sólo sea un tropezón que puede prevenir una caída.

¿Por qué hemos llegado a esta situación si las causas parecían estar claras, y así lo convinimos Gobierno, empresarios y sindicatos en la declaración del 29 de julio de 2008? Una crisis financiera de una intensidad desconocida. ¿Por qué, según pasa el tiempo, estamos asistiendo a una intensa ceremonia de la confusión que pretende difuminar los verdaderos motivos? Hay una respuesta sencilla: quieren que los trabajadores paguen, por los cuatro costados, las consecuencias de la debacle provocada por el capital especulativo.

Nos quieren hacer olvidar que la banca, en España, inflaba la burbuja inmobiliaria intoxicando a miles de familias, hipotecándolas de por vida sobrevalorando sus bienes. Que la liberación del suelo aprobada por el Gobierno del PP aportó base legal para que la burbuja no perdiese gas. Nos quieren hacer olvidar que bancos sólidos, pero gripados, han cortado el crédito a la economía parándola en seco con dramáticas repercusiones especialmente en un sector sobredimensionado, la construcción, que crecía proporcionando ingentes beneficios a algunos que competían por el tamaño de su yate y su posición en la revista Forbes.

Para una buena parte de los empresarios de nuestro país en estos últimos años no era aplicable el axioma del ex canciller alemán, Helmut Schmidt, "los beneficios de hoy son la inversión de mañana y los empleos de pasado mañana".

Y ahora el problema para la CEOE es el coste del despido y la reforma laboral. El reflujo del diálogo social produce la subida de la marea de expertos con soluciones y propuestas de todo tipo. Algunos de esos expertos son los que ni se enteraron de lo que se nos venía encima. Rato era el director gerente del Fondo Monetario Internacional cuando se detectó la metástasis en el sistema financiero mundial, su principal aportación fue la de abandonar el cargo; otros alababan la solidez del sistema financiero y hoy los podemos encontrar en el Banco de España o como directivos de grandes patronales cobrando su indemnización del erario público.

Con propuestas como la que recientemente ha realizado la CEOE o el PP por boca de Aznar, que es quien conoce realmente la agenda oculta, están intentando provocar al movimiento sindical; buscan, por activa y por pasiva, que los trabajadores y sus organizaciones se lancen al conflicto, nos quieren utilizar como el recambio de la tensión social que hace unos años se encargó de provocar la Conferencia Episcopal.

Los trabajadores y las trabajadoras sabemos bien cuándo, cómo y contra quien debemos movilizarnos, lo hacemos este 1o de Mayo. Y hoy nuestra lucha tiene como objetivo que no se destruya empleo, que se mantenga el poder adquisitivo de los salarios y las pensiones y que los que han perdido su empleo tengan protección social. Nos movilizamos por la ética del trabajo, la dignidad del ser humano y la convergencia entre el beneficio y la moral.

Por eso queremos exigir al Gobierno firmeza. Van a ser muchas las presiones, y van a ir en aumento, para que el Gobierno cambie el discurso y su política. Ese discurso de que "de esta crisis no se sale debilitando nuestro sistema social, sino fortaleciendo nuestro modelo productivo". Firmeza porque las presiones van a ir en aumento.

España y Europa saldrán de la crisis si trabajan unidas, no hay otra alternativa. Europa es el modelo más avanzado de cohesión y bienestar social. Pero ese modelo no está exento de riesgos. Nuestra contribución es decisiva y en las próximas semanas tenemos dos retos importantes. El primero, que las movilizaciones convocadas por la CES en Madrid el 14 de mayo sean un éxito. El segundo, que las elecciones al Parlamento Europeo hagan avanzar las opciones políticas de progreso y acaben con la actual mayoría conservadora. La clase trabajadora de España debe saber que hay mucho en juego en estas elecciones europeas.

Cándido Méndez. Secretario general de UGT