Acuerdo

El Tesoro y Chrysler pactan un canje de deuda con parte de los acreedores

En la carrera contrarreloj que mantienen GM y Chrysler para evitar el concurso de acreedores el próximo 1 de junio, ayer la más pequeña de estas automovilísticas se anotó un importante avance en las negociaciones con sus acreedores para intentar evitar este proceso judicial.

El propio departamento del Tesoro, que ha prestado capital a esta automovilística y está mediando para sostenerla, ha llegado a un principio de acuerdo con los tenedores de la mayor parte de los bonos para disminuir una deuda de 6.900 millones de dólares (5.250 millones de euros) hasta 2.000 millones.

La tarea no se ha acabado porque ahora el fabricante del Jeep tiene que convencer al resto de los acreedores. Además, y para asegurar el futuro de la automovilística, aún se tiene que cerrar un acuerdo de fusión con Fiat, una de las condiciones del Gobierno de EE UU para mantener su ayuda a esta empresa. Fiat, por otro lado, está manteniendo conversaciones con GM para hacerse con su filial europea, Opel. A quienes dudan de la capacidad de la empresa italiana para gestionar esta doble estrategia, su vicepresidente John Elkann aseguró que "una alianza no excluye otras".

Chrysler consiguió su primer avance el pasado fin de semana. Fue entonces cuando cerró con el sindicato del motor (UAW) un pacto para canjear el 55% de las acciones de la compañía a cambio de reducir las aportaciones de capital que se comprometió a hacer en 2007 al fondo de prestaciones para cobertura médica de los trabajadores y pensionistas.