Transporte

Las tres grandes del autobús superan por primera vez el 30% de cuota de mercado

La intensa política de compras emprendida en los últimos años por las tres mayores compañías de autobús que operan en España -Alsa, Avanza y Arriva- ha logrado configurar lo más parecido a un núcleo duro empresarial que ha visto el sector en décadas, tras acaparar un tercio del mercado.

El extraordinario rigor con el que los órganos de competencia han analizado cada una de las concentraciones que se han producido en el sector podría indicar lo contrario, pero lo cierto es que no ha sido hasta 2008 cuando las tres grandes del transporte de viajeros por carretera en España -Grupo Alsa, Grupo Avanza y Arriva- han conseguido acaparar una cuota de mercado realmente significativa.

Los resultados presentados por las matrices de estos tres grupos -todas ellas radicadas en el Reino Unido- arrojan una facturación conjunta para sus filiales españolas de 1.200 millones de euros y permiten concluir que éstas han obtenido el control sobre alrededor de la tercera parte del negocio del transporte de viajeros en autobús.

Un negocio que, según los datos de la consultora DBK, movió 3.800 millones en 2007, pero cuyo rendimiento cayó un 10% durante el pasado ejercicio según el consenso del sector, hasta reducir su facturación hacia el entorno de los 3.500 millones.

Este debilitamiento no ha sido tal en las cuentas de las tres grandes. El Grupo Alsa, propiedad del gigante británico del transporte National Express, que a su vez tiene a la familia Cosmen (fundadores de Alsa) como socio mayoritario con un 18% del capital, facturó el año pasado 609,5 millones, por los 408 ingresados en 2007.

Aunque desde la compañía se ha destacado que las grandes rutas han soportado bien la competencia del AVE y que no se ha percibido un especial descenso en la demanda, salvo en las rutas regionales, este salto en medio de la crisis sólo se explica por la consolidación en el resultado del grupo del rendimiento de Continental Auto, el que fuera tercer operador del mercado que fue adquirido a ACS a finales de 2006.

Proceso de consolidación

La integración ha permitido a Alsa elevar su beneficio de explotación un 41% (de 74,3 a 105 millones) e incrementar su cifra de negocio un 39%, lo que le da una cuota de mercado del 16%, que aumenta al 40% si de lo que se habla es de las concesiones públicas de rutas regulares de transporte de viajeros.

Más espectacular aún es el salto cualitativo dado por Arriva, consolidado ya como el tercer operador del mercado con una cuota del 5% tras la compra el pasado verano de la empresa madrileña De Blas y Cía, en la que invirtió 99 millones. La operación no sólo le permitió controlar 34 rutas interurbanas en el área metropolitana de la capital de España, sino que duplicó su flota de autobuses y disparó su facturación de 2008 a 190 millones.

Grupo Avanza, propiedad del fondo de capital riesgo británico Doughty Hanson, ha ganado dos puntos de cuota de mercado en 2008 (del 7 al 9%) con la integración de Alosa y Portillo, dos importantes empresas de implantación regional. Facturó 349,8 millones.

El proceso no para aquí. Portavoces de Alsa, Arriva y Avanza admiten que siguen rastreando el mercado en busca de oportunidades.

Un sector con 4.000 empresas y una media de diez autobuses

Las diferentes firmas que operan bajo la denominación de Grupo Alsa aglutinan una flota que supera los 2.100 autobuses. Su implantación va más allá de las fronteras españolas, ya que realizan algunas rutas internacionales que llegan hasta Europa del Este.

Este perfil no es ni mucho menos el más habitual en el transporte de viajeros por carretera español. Es más, según las cifras oficiales lo habitual es que ese volumen de flota sea gestionado por dos centenares de empresas, ya que la media es de diez vehículos por compañía. Incluso desde esta perspectiva, algo se ha avanzado en la consolidación del sector. Hace apenas una década la media de vehículos por empresa era de seis.

Los datos del Ministerio de Fomento señalan que hay 4.000 operadores en el sector, de los cuales 3.584 tienen una flota inferior a 20 vehículos y apenas 34 superan el centenar. Los primeros dominan los servicios especiales o el transporte escolar; mientras las grandes se reparten las concesiones de rutas regulares de Estado y autonomías.