Sanidad

El nuevo modelo hospitalario de Aguirre recibe mínimo respaldo

El proceso de adjudicación del futuro hospital de Torrejón de Ardoz, promovido por la Consejería madrileña de Sanidad, se ha quedado sin respaldo de la industria sanitaria. Al cierre del plazo para la recepción de ofertas, ayer trascendió la existencia de un único consorcio candidato formado por Ribera Salud, Asisa y las constructoras FCC y Lubasa.

El nuevo modelo hospitalario de Aguirre recibe mínimo respaldo
El nuevo modelo hospitalario de Aguirre recibe mínimo respaldo

El de la concesión por 30 años del diseño, financiación, construcción y gestión de los servicios del hospital de Torrejón de Ardoz, en la Comunidad de Madrid, no es un contrato más de los programados por la Administración que preside Esperanza Aguirre. Se trata del proceso que simboliza un giro en la política sanitaria madrileña y todo un banco de pruebas para el resto de España.

El centro de Torrejón es el primero de un total de cuatro hospitales que serán entregados a manos privadas, como los siete nuevos hospitales públicos inaugurados el año pasado en Madrid, pero esta vez también se concede la atención sanitaria o, como se dice en el argot médico, las batas blancas.

El cambio de escenario es manifiesto. Tanto como el escaso éxito de la propuesta. Fuentes cercanas al proceso aseguran que a la conclusión del plazo para presentar ofertas sólo había una opción sobre la mesa de contratación.

Esta solitaria candidatura ha sido conformada por el gestor hospitalario Ribera Salud, la aseguradora Asisa y las constructoras FCC y Lubasa. Sacyr y Acciona, recientes adjudicatarias de hospitales en Madrid, han preferido quedar fuera. OHL, referencia mundiales en construcción hospitalaria, ha intentado sin éxito conformar equipo con una aseguradora y una gestora sanitaria. Y firmas especializadas en salud como Capio, Sanitas y Adeslas también brillan por su ausencia.

Conocedores de los extremos de esta información, portavoces oficiales de la Consejería de Sanidad que dirige Juan José Güemes eludieron hacer comentarios sobre la concurrencia a esta licitación y se limitaron a reconocer que 'nos encontramos en un contexto de crisis financiera en el que es complicado atraer la inversión privada'.

Mal momento económico

El concurso del hospital de Torrejón cuenta con un presupuesto de licitación de 102,7 millones. Las obras, sobre una parcela de 62.000 metros cuadrados ubicada en Soto del Henares, se alargarán durante 18 meses y la instalación tendrá 250 camas en su arranque.

Ante la sequía de interés, fuentes del sector sanitario y del negocio concesional coincidían ayer en que el momento económico invita a seleccionar al máximo las inversiones, pero también advierten que el pliego de condiciones da escaso margen para negociar el reequilibrio financiero de la concesión en caso de cualquier contingencia. 'La masa salarial es muy alta en un hospital y una simple huelga de médicos puede poner en jaque la concesión', explica un directivo que ha seguido el concurso.

Otros, como Iñaki Ereño, consejero delegado de Sanitas, se han limitado a declarar que el centro, dirigido a una población de 130.000 personas, queda fuera de su foco por una cuestión de volumen.

Una vez levantado el hospital, los concesionarios suelen recuperar sus inversiones a través de una retribución fija más un canon variable que depende de la calidad del servicio y el número de pacientes.

Las cifras

30 años es el plazo de concesión del hospital de Torrejón, incluida la gestión sanitaria.

103 millones ha sido el presupuesto de licitación.

130.000 personas serán atendidas por el centro.

Móstoles y Carabanchel se esperan para este año

El esquema de colaboración público privada (PPP) en el que se incluye la concesión de los servicios médicos no es nuevo en el sistema sanitario de la Comunidad de Madrid. La sueca Capio se apuntó en diciembre de 2005 el primer hospital de nueva construcción levantado con capital privado y entregado durante 30 años a sus promotores con el encargo de que también pusieran el personal sanitario. Fue el de la localidad de Valdemoro y en liza entraron firmas como Sanitas y Adeslas.

Con la experiencia de Torrejón se retoma el plan de privatizaciones impulsado por Esperanza Aguirre y su hombre de confianza en Sanidad, Juan José Güemes. En el sector dan por descontado que este mismo año saldrán a concurso los hospitales de Collado Villalba y Móstoles, mientras que el de Carabanchel podría quedar pendiente para 2010.

Durante la presente legislatura la Consejería de Sanidad ha defendido que el modelo de colaboración público privada (independientemente de que incluya, o no, las batas blancas) mejora el rendimiento de los recursos públicos al aprovechar el conocimiento del sector privado en el desarrollo y gestión de infraestructuras y servicios.

Fuera de Madrid, el hospital valenciano de Alzira, gestionado por Ribera Salud, fue el primero público entregado a manos privadas.