Declaraciones

Francia discrepa del análisis "pesimista" del FMI sobre la crisis económica

La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, afirmó que no comparte el análisis "pesimista" del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la crisis económica actual, tanto en la gestión de los activos tóxicos de los bancos como en la previsión sobre el final de las turbulencias.

En una entrevista que hoy publica el diario Le Figaro, la responsable de Economía, que este fin de semana participó en las reuniones del G-7, del G-20 y del FMI, reveló "divergencias con el pesimismo de las previsiones del FMI".

"Por primera vez hay una convergencia de todos los países para decir, con mucha prudencia, que hemos terminado con la fase descendente de la crisis y que abordamos la fase de estabilización", señaló Lagarde.

Para la ministra, esa constatación es "una divergencia" con las previsiones pesimistas del FMI.

Metodología equivocada

En cuanto a la gestión de los activos tóxicos de los bancos, la ministra francesa reprochó al FMI utilizar un metodología equivocada. "Para el FMI la situación de los activos tóxicos todavía es desastrosa. Estimamos que la metodología utilizada por el FMI no es la buena. Este método está fundado en el sistema anglosajón, que no tiene en cuenta las especificidades de los bancos europeos", dijo.

Lagarde indicó que las entidades del Viejo Continente tienen menos actividades fuera de su balance y disponen de importantes depósitos de particulares.

"En Francia los bancos están bien capitalizados y disponen de márgenes de maniobra satisfactorios", indicó.

Pese a que consideró que la crisis ha comenzado a detenerse, Lagarde señaló que todavía se notará durante "varios meses" en la destrucción de empleo. La ministra reveló que en marzo se inscribieron entre 60.000 y 70.000 parados más, una cifra que será anunciada oficialmente esta tarde por el Ministerio de Trabajo.

"Los expertos evalúan en cuatro trimestres la diferencia entre la recuperación económica y la recuperación del empleo", dijo.

Lagarde abrió la puerta a revisar "a la baja" la previsión de caída del Producto Interior Bruto (PIB) para este año y no descartó situarla en el 2,5%, un punto porcentual menos que la actual.