Encuentro financiero

El Estado ha ingresado 920 millones con los planes de apoyo al sector financiero, según la CECA

El director general de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), José Antonio Olavarrieta, destacó hoy que el Estado ha ingresado 920 millones de euros a través de los planes de apoyo al sector financiero, los avales a las emisiones de deuda y el Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAF), y reclamó una 'hoja de ruta' que incluya una estrategia de apoyo a la solvencia de las entidades, que no sea un "manguerazo" de dinero.

Concretamente, según los datos que maneja la patronal de las cajas de ahorros el Erario ha obtenido unos ingresos de 578 millones de euros en concepto de avales del Estado a las colocaciones de deuda de las entidades financieras, y de 341 millones de euros en las subastas de liquidez del Tesoro a cambio de activos financieros de alta calidad.

"No se trata de ningún regalo que se haya hecho a las entidades financieras, aplaudimos la medida del Gobierno", dijo Olavarrieta, para quien este apoyo "ha sido muy conveniente" para obtener liquidez y garantizar la actividad de las entidades teniendo en cuenta la dependencia del mercado internacional por la diferencia entre depósitos y créditos existente, pero no ha sido "ningún regalo".

Olavarrieta resaltó que todavía no se ha recapitalizado ninguna entidad financiera en España, a diferencia de lo sucedido en muchos países europeos, ya que el Banco de España sólo ha intervenido Caja Castilla-La Mancha (CCM), a la que se ha suministrado liquidez, e incidió en que los apoyos articulados por el Gobierno se han cobrado a precios de mercado.

En este sentido, el director de la patronal de las cajas de ahorros reclamó que se elabore una "hoja de ruta", no para aplicar un "manguerazo" indiscriminado de dinero sobre las entidades financieras, sino para contar con una estrategia que permita ayudar a entidades que en el futuro puedan tener problemas de solvencia, con el fin de garantizar el mantenimiento del crédito.

"Debe haber un mecanismo que permita estar pensando en cuál es el futuro de las entidades financieras si quieren seguir desarrollando el crédito, y que en algún momento pudiesen tener necesidad de una recapitalización", indicó. "No estoy hablando de salvar mañana a nadie, ni de ningún manguerazo, sino de pensar a futuro", agregó Olavarrieta, convencido de la necesidad de un plan preventivo.

Cerca de la profundidad de la crisis

Sobre las perspectivas macroeconómicas, Olavarrieta consideró que la recesión en España se desató por la coincidencia de la crisis internacional y del ladrillo, y que se llegará "a la parte más profunda" del hoyo a lo largo de 2009, año que previsiblemente cerrará con una caída del PIB del 3% y un paro que podría llegar al 20%.

"Los ciclos existen, pero todos se olvidan de que después de uno expansivo toca uno recesivo", subrayó el director general de la CECA, que también criticó al Banco Central Europeo (BCE) por no haber atajado los problemas de confianza hace tiempo inyectando más liquidez en la primera fase. "Lo que hay es un problema de confianza y el BCE podría haberla solucionado cuando empezó", aseveró.

Asimismo, Olavarrieta descartó de plano que las cajas de ahorros hayan cerrado el grifo del crédito, e insistió en que la concesión de préstamos por parte de estas entidades ha sido superior a la de los bancos en los últimos catorce meses. "No es cierto que el crédito no inmobiliario se este retrayendo, al contrario, sigue creciendo, aunque a menor nivel", recalcó el director general de la CECA.

Por otra parte, Olavarrieta abogó por una redefinición del modelo financiero que incluya un redimensionamiento de las redes comerciales de las entidades, porque en la actualidad existe un "exceso de bancarización", pero también valoró que el negocio que defienden las cajas de ahorros es "resistente" y flexible, porque permite tratar al cliente con "diseños a la medida", lo que acarrea un mayor vínculo con él.