A fondo

Los excesos pasan factura a los hoteleros

Las exageraciones acaban pagándose. Si no que se lo pregunten a los hoteleros de ciudades como Valencia y Zaragoza. En los dos destinos se ha dado un crecimiento desmesurado de la oferta hotelera por los eventos celebrados en los últimos años: la Expo 2008 en Zaragoza y la Copa América en la capital del Turia. Tanto exceso de inversiones y aperturas de hoteles destinados a cubrir estos acontecimientos puntuales ha terminado por pasarles factura. El número de establecimientos se ha duplicado en estas dos ciudades y a sus propietarios se les complica la tarea diaria de llenar habitaciones. Prueba de ello es que los hoteles de ambos lugares son los que más sufren el desplome de la rentabilidad, según el informe T&L Europraxis Hotel Index.

El efecto Copa América ha dejado un estela de valores negativos. En los últimos 12 meses, las ventas en los hoteles valencianos han caído un 32%. La ocupación media de los 110 hoteles asociados en la Unión Hotelera de la Provincia de Valencia ha cedido diez puntos hasta situarse en el 61,5%; mientras que el precio medio ha bajado a 80 euros, un 7% menos.

Los datos del mes de febrero de este año en Valencia son aún más preocupantes. La caída del revpar (precio medio por habitación) retrocedió la friolera de 42,3% hasta los 33,7 euros, 24,7 euros menos que en el mismo mes del año anterior, según el citado índice de precios. Se trata de la mayor caída de rentabilidad sufrida en ese mes por los establecimientos españoles.

Los hoteles de Valencia y Zaragoza no llenan nunca pese a las ofertas

Los empresarios dicen que la crisis acaba por afectar a la demanda de reservas con el consiguiente desplome de precios. Comparando febrero de este año con el del pasado, las tarifas de alojamiento en la ciudad del Turia ha mermado un 16%, hasta los 71 euros. Para muchos empresarios este año está siendo el peor que han vivido. A la frágil actividad se le une la constante competencia y los elevados costes. Por este motivo, su estrategia se está centrando en la gestión de los activos hoteleros desinvirtiendo en todos los establecimientos que no le aportan mucha rentabilidad. En caso de seguir en esta complicada situación, la industria valenciana amenaza con recortar el 10% de la plantilla. En la provincia de Valencia trabajan 5.000 empleados en los 110 establecimientos existentes.

Desde las patronales de hoteles se llama a la prudencia y se aconseja que no se lleven a cabo nuevos proyectos hoteleros en el futuro. Tratan de evitar un mal mayor si se eleva aún más la oferta de habitaciones.

Otra ciudad castigada por la sobreoferta y la crisis es Zaragoza. La Expo celebrada el año pasado en esta ciudad hizo resplandecer a su gremio turístico, que logró ocupaciones del 90% y del 100%. Un año después, sus establecimientos tienen una ocupación media del 64%, que en ocasiones no pasa del 40% pese a las constantes ofertas y rebajas de precios. Precisamente, es la ciudad con mayores caídas de tarifas por habitación (del 22%), que hace situar el precio en 74 euros. Con todo ello, la rentabilidad se quiebra y pasa del 75% del pasado año al 47,7%.

Los empresarios tratan de compensar estas fuertes caídas de demanda con celebraciones de eventos y reuniones de empresas en sus establecimientos. Los hoteles situados cerca del recinto de la Expo son los más beneficiados por estos clientes de negocio, aunque muchos hoteles comienzan a notar una caída de esta demanda debido al auge del AVE, ya que permite regresar en el mismo día. Los problemas derivados de la sobreoferta agravada por la crisis es general en muchas ciudades españolas. Barcelona es otro ejemplo. El ascenso del turismo europeo de los últimos años ha animado a cadenas hoteleras y a inversores a multiplicar sus esfuerzos y ampliar su presencia en este destino, hasta tal punto que la elevada suma de habitaciones comienza a dar también sus síntomas.

Los hoteles estándar de la Ciudad Condal han tenido en febrero un revpar del 51,9%, frente al 76,8% de hace un año. El descenso de la ocupación afecta a las tres categorías, especialmente a los hoteles de lujo (un 21% menos). El precio medio por habitación baja en primera clase y en la estándar. æscaron;nicamente sube en el segmento de lujo, que se eleva 19 euros su precio medio, pasando de los 256 euros a los 304 euros.

Los establecimientos de Madrid mantienen la tendencia a la baja en cuanto a rentabilidad, siendo los hoteles de lujo los que tiene mejor comportamiento. Su ocupación avanza un 6%, sobre todo, a costa de reducir un 32% el precio medio por habitación.

En Andalucía, Málaga, pese a registrar un descenso de la rentabilidad del 18,3%, hasta los 35,6 euros, ha sido la ciudad a la que menos le ha afectado la crisis. Aun así, ha sido el destino que registra el precio medio por habitación más bajo de los seis (61,8 euros). Los hoteles de Sevilla fueron, tras los de Málaga, los menos afectados por situación instalándose en los 37,2 euros de revpar. La merma en febrero fue de nueve puntos porcentuales en la ocupación. Un dato que se ha repetido en el periodo vacacional de Semana Santa. Los establecimientos españoles tuvieron un índice de ocupación del 75%, lo que supuso un descenso de diez puntos porcentuales.