Farmaceúticas

Glaxo pagará 2.785 millones tras ganar la puja por Stiefel

El proceso de fusión del sector farmacéutico conoció ayer un nuevo capítulo con el acuerdo para la compra de la firma estadounidense Stiefel Laboratories, especializada en productos dermatológicos, por GlaxoSmithkline, por un importe que puede llegar a los 3.600 millones de dólares (cerca de 2.785 millones de euros).

La segunda mayor farmacéutica del mundo ha ganado la puja por la mayor compañía dermatológica independiente, con una cartera de productos de venta libre y bajo receta, después que presentase una oferta superior a la de las otras grandes farmacéuticas interesadas, como Novartis, Sanofi-Aventis y Johnson & Johnson.

Según anunció en comunicado, Glaxo pagará 2.900 millones de dólares (2.244 millones de euros) en efectivo por Stiefel, que estaba a la venta desde hace un mes, y asumirá una deuda neta de 400 millones de dólares (unos 310 millones de euros). También hará otro pago en efectivo de 300 millones de dólares (232 millones de euros), dependiendo de sus resultados en el futuro.

El negocio, que podría completarse en el tercer trimestre de 2009, es el último de una serie de adquisiciones en el sector, que ha visto como Merck compraba a Schering-Plough y Pfizer a Wyeth. Sin embargo, las cifras de esta transacción son significativamente menores que esas megafusiones.

La adquisición, que casi triplicará el tamaño del negocio dermatológico de Glaxo, garantizándole una participación de un 8% en el mercado global de productos dermatológicos de venta bajo receta, supondrá un esfuerzo financiero para Glaxo, que espera, sin embargo, extraer ahorros sustanciales mediante la fusión de su negocio, que retendrá la marca Stiefel, en su estructura.

Pese a que el precio de la compra representa cuatro veces las ventas del fabricante de tratamientos en dermatológicos en 2008 (alrededor de 900 millones de dólares), Glaxo estima ahorrarse hasta 240 millones de dólares (unos 189,6 millones de euros) anuales antes de impuestos para el 2012, con costos de integración de unos 325 millones de dólares (252 millones de euros) durante los próximos tres años.