Vivienda

El Gobierno francés dará préstamos sin interés para realizar reformas que reduzcan el consumo energético

El ministro francés de Ecología, Jean-Louis Borloo, presidió hoy la firma de los primeros préstamos sin interés para los particulares que realicen reformas en su vivienda principal para reducir el consumo energético.

Borloo se desplazó a una agencia bancaria de la localidad de Gif sur Yvette, al sur de París, para la activación de este dispositivo que permite financiar obras o renovaciones de equipos por un monto de hasta 30.000 euros reembolsables en diez años, que pueden prolongarse a 15 con el acuerdo de la entidad bancaria.

Según los cálculos de su departamento, el denominado "eco préstamo a tipo cero" (eco-PTZ) debe servir para la renovación de 400.000 viviendas anuales en el horizonte de 2013. El coste para el Estado será de 1.400 millones de euros en cada ejercicio cuando funcione a pleno rendimiento.

Se trata, sobre todo, de reforzar el sistema de aislamiento térmico de los edificios y de cambiar los equipos de calefacción o climatización por otros más eficientes con el objetivo de reducir en al menos un 38% el consumo de energía de aquí a 2020.

El conjunto del parque inmobiliario francés es responsable del 42,5% de la energía consumida en Francia y produce el 23% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), el principal gas al que se atribuye el calentamiento climático.

El interés del público queda demostrado por los más de 100.000 internautas que se han conectado en las últimas tres semanas a la página de internet que el Ministerio dedica a la cuestión y por las más de 6.000 llamadas recibidas por los servicios del departamento.

Este sistema de préstamos bonificados ha suscitado algunas críticas de asociaciones que consideran que no tiene suficientemente en cuenta que más del 40% de los ocupantes de viviendas son inquilinos y no tienen los mismos incentivos que los propietarios.

El Ministerio de Ecología ha previsto que el propietario que haga reformas para ahorrar energía podrá imputar una parte de los costes de esas reformas a su inquilino, que es quien se beneficia de la reducción de la factura energética, pero a condición de que el monto de los gastos sea inferior al que había antes de las obras.

La Confederación General de la Vivienda, por boca de su presidente, Michel Fréchet, ha advertido de que "las obras realizadas van a dar más valor al bien y sabemos que eso se traducirá en aumentos de alquiler".