Bertrand Thomas

'La mujer no invierte en un producto que no es eficaz'

Creador junto a su esposa Mathilde de la vinoterapia, su empresa acaba de abrir un nuevo balneario en Versalles.

Este desayuno es más interesante que si lo hiciera en una magnífica casa de Marbella, solo'. Bertrand Thomas afirma que llega un momento en la vida de un empresario que le interesan más los placeres intelectuales que los materiales. æpermil;l, en todo caso, sabe cómo proporcionar estos últimos, en los balnearios de vinoterapia de Caudalie, la empresa que fundó con su mujer Mathilde, o con la línea de cosméticos de la marca.

¿Cómo está afectándoles la crisis?

El spa de Burdeos estaba lleno 11 meses al año. A finales de 2008 empezó a ponerse complicado, y este año sabemos que no vamos a mantener el volumen de negocio. Los spas no son necesarios para la gente. Crecemos en los cosméticos, pero no en los spas.

Acaban de abrir dos, uno en el hotel Plaza de Nueva York y otro en Versalles, en Les æpermil;tangs de Corot.

Ha sido un mal momento. El spa del Plaza lo abrimos justo un día que Wall Street se derrumbó. Teníamos 100 personas invitadas, vino, comida. Estábamos muy felices… pero es un problema a corto plazo. Es muy difícil abrir un spa cuando no hay bastantes clientes. Pero Caudalie es una empresa familiar, y tenemos una estrategia a largo plazo, vamos a sufrir seis meses, quizás un año, pero lo hemos construido para 10 años. No trabajamos mucho con los bancos, no nos gusta. Los banqueros nos ayudan cuando todo está perfecto, y cuando hay un problema, se escapan. El spa de Nueva York es una inversión muy internacional. No solamente para Estados Unidos, sino para Europa.

¿Tienen planes para abrir nuevos spas?

Sí, en Milán y en Alemania, pero los hemos parado. Lo más difícil ahora es mantener la calidad del trabajo, lanzar nuevos productos. Nuestros competidores están haciendo descuentos muy fuertes. Ayer vi en una farmacia de Madrid una marca muy buena que ofrecía un contorno de ojos con una crema. Es un regalo demasiado importante. Es una tentación bajar los precios... Mathilde solo habla de eficacia en 2009. Las mujeres no van a invertir en productos que no son eficaces.

¿Los principios activos de sus cosméticos tienen algún origen tradicional?

Hay muchas historias. Mathilde y yo descubrimos que los hombres que trabajan en las bodegas tienen las manos muy suaves. Investigamos y se debía a la vinolevadura que protege las defensas de la piel. Utilizamos este ingrediente en la mascara purificante, en la mascara hidratante y en muchos productos para hombres.

¿Cómo es el spa del Plaza?

El resto de nuestros spas tienen una vista sobre los viñedos, y en Manhattan no hay viñedos, así que hemos creado un bar de vinos, el French Paradox, con pocos vinos, entre ellos el de nuestra bodega y Marqués de Riscal. Nos gusta mucho el Marqués de Riscal con jamón. Intentamos educar a los americanos, hemos creado un plato de queso con el vino francés, hemos creado un plato de Nueva York con salmón y bagels y un vino francés de Saint Exupery.

En el edificio de bodegas Marqués de Riscal tienen otro spa.

Los dueños, Alejandro Aznar y Mónica, son una familia extraordinaria, absolutamente única.

El sueño de Mathilde y Bertrand

Cuando se conocieron Mathilde y Bertrand Thomas, en 1990, eran estudiantes ninguno de los dos estaba en el negocio del vino. Fueron los padres de ella los que compraron la bodega Smith Haut Lafitte un año después. Gracias a las investigaciones del profesor Vercauteren, de la Universidad de Farmacia de Burdeos, empezaron a utilizar los principios activos de la uva como revitalizantes.

El término vinoterapia es 'muy de marketing', reconoce Bertrand Thomas. 'La gente piensa que son tratamientos con el vino. El vino lo bebemos, solo utilizamos ingredientes de los sarmientos, de las hojas, incluso del agua que sale de la uva cuando se prensa. Ya hay otros spas que utilizan el término vinoterapia, pero Caudalie 'es una pequeña compañía que no puede proteger su concepto, no tenemos dinero. Todo el mundo sabe que hemos creado los spas que no son como hospitales'.

Tienen tres hijos, la mayor de 7 años, y aunque a ellos les gustaría que trabajaran en la empresa familiar, piensan que sería difícil para ellos. 'Es un reto estar a la altura de sus padres. Todo el mundo nos va a comparar. A los hijos del fundador de Clarins, uno de nuestros modelos, todos les critican. '¡El fundador nunca hubiera cometido esos errores…!', dicen. Por el momento Bertrand y Mathilde tienen para rato.