Finanzas

Ordóñez prepara un mapa de fusiones para salvar a la banca menos solvente

La banca ha reclamado al Gobierno que concrete ya su plan de rescate al empeorar la situación económica más rápido de lo previsto. El Banco de España se ha reunido con distintos banqueros para explicarles su hoja de ruta, que pasa por las fusiones. El supervisor ha establecido tres escenarios: fusiones de entidades sanas, de sanas con otras menos solventes y de dos con problemas de capitalización.

Ordóñez prepara un mapa de fusiones para salvar a la banca menos solvente
Ordóñez prepara un mapa de fusiones para salvar a la banca menos solvente

Las medidas actuales no están a la altura de la envergadura de la crisis' y si no se pone remedio ya 'podemos entrar en un riesgo sistémico con consecuencias dramáticas' para España. Así de tajante y de catastrofista se expresó el pasado martes, el presidente de la CECA, Juan Ramón Quintás, en el Congreso. Pero las palabras del representante de las cajas de ahorros no eran nuevas para los oídos del Gobierno. El vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, y el secretario de Estado, David Vegara, llevan tiempo oyendo estas reclamaciones, lo mismo que el Banco de España. Una de las últimas veces hace dos semanas en la comisión ejecutiva de la CECA, acto al que asistió Vegara. Y en estos últimos días, cuando el subgobernador, José Viñals, se ha reunido, por separado con varios banqueros y responsables de cajas de ahorros.

Por ello, tienen claro que el sistema financiero español necesita ya una hoja de ruta para salvar el deterioro que están sufriendo los ratios de solvencia de bancos y cajas.

El reloj juega en contra de las entidades y también, según declaran todas las fuentes consultadas del sector, de la economía nacional, ya que la estrangulación del crédito puede convertirse en mortal.

El supervisor tendrá el 31 de marzo todas las respuestas de bancos y cajas para situaciones extremas

El Banco de España tendrá el 31 de marzo todas las previsiones del sistema financiero español, tras el informe de estrés o previsiones que ha pedido a bancos y cajas con escenarios extremos para los tres próximos años. Además, ha reclamado -en este caso no están todas las entidades- que realicen un ejercicio teórico de tres posibles escenarios de fusión.

Dos entidades sanas, donde no existirían problemas, una sana con una menos solvente y la tercera de dos insolventes. En los dos últimos casos pide un simulacro de las ayudas que necesitarían del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) para conocer cuanto dinero público tendría que aportar el Estado a través de créditos que deberían ser devueltos.

El objetivo es que sea el FGD, cuya aportación cubren las propias entidades financieras, sea el que subvencione esta reestructuración, sin necesidad de que se aporten fondos públicos. O como máximo que el Gobierno aporte al FGD una parte del capital si no es suficiente con los más de 7.000 millones con los que cuenta; pero, y como ha ocurrido en otras crisis, que la entidad resultante de una fusión lo necesite, que lo devuelva en forma de crédito tras la venta de activos y salida de sus anteriores gestores.

De esta forma, las entidades insolventes desaparecerán, algo en lo que están de acuerdo las dos patronales del sector, AEB y CECA.

El espectacular crecimiento de la morosidad comienza a minar la solvencia de algunas entidades, las más débiles, pero 'nadie garantiza que se extienda a otras entidades hoy consideradas fuertes', señala un alto ejecutivo de una de las entidades más solventes españolas.

De hecho, y según todas las fuentes consultadas, las previsiones de morosidad son alarmantes. Los nuevos créditos impagados pueden llegar este año a los 100.000 millones de euros, cifra a la que se debe sumar los 63.000 alcanzados en 2008, lo que supone que la tasa media de morosidad pueda llegar al 8% o 9%. Ahora está en el 3,8%.

Las provisiones genéricas o anticíclicas creadas hace casi 10 años, serán consumidas por la mayoría de las entidades este año. Incluso varios bancos y cajas tendrán que recurrir a sus beneficios del ejercicio a partir de julio para cubrir su morosidad tras agotar todas sus provisiones anticíclicas. Este hecho afecta directamente a la solvencia del sector, el problema actual una vez que el Gobierno ha inyectado liquidez al sistema.

Bodas de bancos con cajas y de cajas con bancos

Bancos y cajas difieren en las necesidades que tiene cada uno de los dos sectores y de las fórmulas a aplicar para su reestructuración. Pero todo apunta a que con esta crisis sus diferencias pueden cambiar. De hecho, varios ejecutivos del sector apuntan a que las fusiones que plantea ahora el Banco de España no discrimina entre la unión de un banco con un banco o un banco con una caja o una caja con otra. 'No se pueden producir fusiones entre ambos sectores, pero nadie impide que un banco compre los activos de una caja o que una caja adquiera los de otra de distinta comunidad autónoma sin llegar a su fusión', recalcan varias fuentes conocedoras de los proyectos del Gobierno.

Los dos sectores están de acuerdo en que las entidades insolventes deben desaparecer, y sus responsables abandonar sus puestos. También discrepan en el papel del Fondo de Garantía de Depósitos. Los bancos pretenden que todos los salvamentos se hagan a través de esta institución. Las cajas proponen otras vías. Los primeros también consideran que sólo debe inyectarse capital a las entidades con futuro, pero con alguna debilidad de solvencia y siempre 'con luz y taquígrafos'. Es decir, con plena transparencia. Las cajas, y como ya explicó Juan Ramón Quintás, presidente de la CECA, en el Congreso, prefieren que las recapitalizaciones sean voluntarias, siempre que la entidad se salve. 'No me importa lo que se haga con los cadáveres', dijo en esta reunión. También reclama transparencia y temporalidad en estas medidas. Pero propone que el Estado avale las participaciones preferentes, que computan como Tier I, para capitalizar a la banca y que esta vía sea neutra para las arcas estatales. Esta fórmula parece cuajar.

Un sistema financiero reforzado

El supervisor ha comentado a varios presidentes del sector financiero su hoja de ruta para conseguir una banca reforzada tras la puesta en marcha del plan de salvamento. Menos entidades y más solventes, como ha ocurrido en otras crisis. Esta es la conclusión del Banco de España. El Gobierno descarta las nacionalizaciones, y la inyección de fondos públicos a entidades insolventes. El sector espera que en breve se constituya una comisión parlamentaria para consensuar el plan de rescate.