Charter de la Diversidad

Una treintena de compañías firma un pacto para impulsar la igualdad

Más de 30 empresas y organizaciones como BBVA, Banesto, Santander, Iberdrola, IBM, Telefónica o la Asociación Española de Directivos firmaron ayer, en la sede del Ministerio de Igualdad, el Charter de la Diversidad. Se trata de un código de compromiso voluntario con los principios de inclusión de la diversidad y no discriminación. El objetivo es conseguir una mayor eficacia en las organizaciones a través de la integración de sus empleados.

Aplicar políticas de gestión de la diversidad para generar capacidad e innovación, crear un clima de satisfacción y conciliación para toda la plantilla, reducir los costes operativos, aumentar la eficacia de la organización y medir, cuantitativamente y cualitativamente su impacto en la cuenta de resultados, además de cumplir las normativas vigentes en materia de igualdad de oportunidades. Estos son algunos de los objetivos y de las ventajas competitivas que los impulsores de la iniciativa bautizada como Charter de la Diversidad auguran a aquellas empresas y organizaciones que apuesten por el compromiso de promover la no discriminación y, por tanto, la inclusión de personas con culturas y perfiles diversos.

Así lo subrayó ayer durante la presentación del proyecto la Secretaria general de políticas de igualdad del Ministerio de Igualdad, Isabel Martínez Lozano, quien mostró su apoyo al proyecto 'con el objetivo de promover entre las empresas de España el respeto a la diversidad como un elemento que garantiza tanto la inclusión social como la eficiencia empresarial'. Martínez señaló además que la diversidad debe ser acogida por las empresas 'no como una amenaza, sino como una oportunidad de negocio'. El Charter de la Diversidad es un código de compromiso al que se unen con carácter voluntario las empresas e instituciones para apoyar y promulgar los principios de la inclusión de la diversidad y la no discriminación en su entorno laboral.

Belinda Pyke, directora general de Empleo, Asuntos sociales e Igualdad de la Comisión Europea recordó que la iniciativa española sigue a las ya implantadas en Francia, Bélgica y Alemania 'y otros países están planteándose también seguir este camino, porque hay ventajas que pueden obtenerse de la gestión de la diversidad'. Entre estas ventajas Pyke destacó la mejora de la competitividad y de la calidad de vida profesional y social 'de todas las personas que residen en la UE'.

Las empresas firmantes del Charter de la Diversidad han asumido un decálogo que incluye entre otros el compromiso de promover la conciliación de la vida laboral y personal y de extender y comunicar el compromiso tanto hacia el personal como hacia terceros, entidades, empresas proveedoras y clientes.

La iniciativa será dirigida por la Fundación para la Diversidad, que preside Myrtha Casanova, quien afirmó que 'la gestión de la diversidad se ha convertido en un imperativo empresarial, social y legal para la economía del siglo XXI'. Sin embargo, según los datos aportados durante la presentación del proyecto, en España sólo una de cada cien empresas tiene conocimiento sobre el impacto económico de la diversidad.

El vicepresidente de la Fundación para la Diversidad y presidente de la Fundación Alares, Javier Benavente, explicó que pretenden fomentar el compromiso de incluir la diversidad en las políticas de gestión y señaló que el protocolo está abierto a todas las empresas e instituciones españolas, sea cual sea su tamaño. La adhesión es gratuita.

Iberdrola estrena plan

Iberdrola aprovechó ayer para hacer coincidir la presentación del Charter de la Diversidad, del que es firmante, con la aprobación del plan de igualdad del grupo, que ha sido apoyado por los sindicatos. Con la aplicación de las nuevas directrices, Iberdrola asegura que garantizará la igualdad de trato en las diferentes fases que relacionan al trabajador con la empresa y velará por que no exista ningún tipo de discriminación en el empleo, en el acceso al trabajo, en la formación y desarrollo, en la promoción profesional, en la retribución y en la ordenación del tiempo de trabajo, evitando toda discriminación directa e indirecta por razón de género y, especialmente, la derivada de la maternidad y de las obligaciones familiares.

En estos momentos, un 23,6% de la plantilla de la eléctrica está formada por mujeres, que además ocupan el 24% de los puestos directivos y suponen un porcentaje del 13,33% en el consejo de administración.