Foro 'Innovae'

Krugman pide a los gobiernos medidas drásticas para salir de la crisis

El economista estadounidense y premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, advirtió hoy de que se han agotado las "herramientas convencionales" que hasta ahora se han utilizado para salir de las crisis, y abogó por que los países lleven a cabo políticas más "drásticas".

José Luis Rodríguez Zapatero y el premio Nobel de Economía Paul Krugmam
José Luis Rodríguez Zapatero y el premio Nobel de Economía Paul Krugmam

Krugman, quien participó en las jornadas "Innovae: La innovación como solución", organizadas por el Ministerio de Ciencia e Innovación, insistió en que los próximos años serán "especialmente difíciles" y "dolorosos" para España y aseguró que el incremento de la productividad y la inversión en innovación pueden ser una de las "claves" para la recuperación.

No obstante, el premio Nobel de Economía reconoció que en algunos casos, la innovación "no ha ayudado mucho" y "no ha sido suficiente" para salir de la crisis, y puso como ejemplo el caso de Estados Unidos, país que cayó en depresión aun después de un gran periodo de inversión en innovación.

Krugman reiteró que "nos enfrentamos a una crisis extraordinaria" de la que nadie se salva y que ha sido resultado de "un gran optimismo económico". "Es la crisis más seria y más rápida que ha sufrido el mundo desde los años 30, desde la Gran Depresión de 1929", apuntó.

En este sentido, explicó que la respuesta "habitual" de los bancos centrales, que es la bajada de los tipos de interés, "está casi agotada", que ha llegado al límite" y "no da más de sí".

Además, para el economista norteamericano aunque en la actualidad se ha reducido la velocidad en la que se desarrolla la crisis, ésta puede durar mucho tiempo, y señaló que puede haber un "riesgo significativo" de que la economía mundial entre en deflación dentro de un año o dos.

A este respecto reprochó que el Banco Central Europeo (BCE) haya sido "demasiado complaciente" a la hora de bajar los tipos de interés, y aseguró que, si se entra en deflación, la situación puede ser "muy desalentadora".

Para Krugman, la coordinación internacional que se está llevando a cabo entre los países para salir de la crisis "no es la apropiada", y, si en Estados Unidos se está haciendo "poco" para paliar la situación economía, en Europa se está haciendo "menos".

Así, indicó que el plan económico del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es "inapropiado" y, aunque funcione, el número de parados será "muy alto y durante mucho tiempo". No obstante, dijo que los desempleados europeos están más protegidos que los estadounidenses ante la crisis, ya que, indicó, los trabajadores de EE UU que se quedan sin empleo pueden perder incluso su cobertura médica.

Según explicó el Nobel de Economía de 2008, la gran pregunta no es cuándo vamos a salir de la crisis, sino cuándo se va a sentir la recuperación, y subrayó que la historia "no alienta" a este respecto, ya que durante la última crisis Japón perdió una década de crecimiento y no se recuperó como todo el mundo esperaba.

En cuanto a la próxima reunión del G-20, que se celebrará el próximo 2 de abril en Londres, Krugman aseguró que, aunque el deseo de todos es que se anuncien muchas medidas y concretas, él es pesimista y no cree que esa situación se vaya a producir.

España debe cambiar el modelo

Paul Krugman, advirtió hoy que España necesitará un cambio en su modelo productivo si quiere evitar que la salida de la crisis pase por una rebaja generalizada de los salarios.

En su intervención en el Foro Innovae, Krugman alertó de que España vivirá una situación "muy difícil durante los próximos dos años" y alertó de que tiene una costes laborales demasiado elevados comparados con el resto de Europa.

En este sentido, afirmó que si el país no lleva a cabo una reforma de su modelo productivo para lograr una economía más innovadora y competitiva, será necesaria una "caída de los salarios".

Krugman señaló que esta medida haría "todavía más traumática" la salida de la crisis para los españoles y añadió que la única forma de evitarlo es "mediante un crecimiento de la competitividad a través de la innovación". "Espero que veamos este cambio en el país", apuntó.