Según un informe de Fuci

La crisis eleva un 120% las consultas y reclamaciones sobre las hipotecas

Las consultas y reclamaciones sobre créditos y préstamos hipotecarios aumentaron un 120% en los dos primeros meses de 2009, según informó hoy la Federación de Usuarios Consumidores Independientes (Fuci).

Fuci mostró su preocupación ante este "desmesurado" aumento y matizó que entre enero y febrero una media de 10 usuarios al día solicitaron asesoramiento por no poder afrontar las mensualidades de sus hipotecas.

El 78% de las quejas fueron realizadas por inmigrantes desempleados -fundamentalmente marroquíes, colombianos, ecuatorianos y bolivianos- que se dedicaban a la construcción (55%) o al servicio doméstico (38%), y que deben una o dos mensualidades de sus hipotecas.

Asimismo, la Federación destaca que las personas afectadas suscribieron sus contratos entre 2003 y 2005 por un importe medio de 180.000 euros, lo que suponía más del 80% del precio del inmueble en el 90% de los casos.

Existía un acceso "desmedido" al crédito

La presidenta de la organización, Agustina Laguna, señaló que estas cifras "ponen de manifiesto" el acceso "desmedido" al crédito que existía en España en los últimos años, y animó a los consumidores a "acercarse y participar" en las asociaciones para defender sus derechos.

Como medida urgente, Fuci desarrollará un gabinete especializado para "asesorar y ayudar" a aquellos consumidores con problemas en el pago de su hipoteca, y recomienda renegociar con bancos o cajas y acogerse a la línea ICO (Instituto de Crédito Oficial) de moratoria hipotecaria, que permite aplazar el 50% del importe de las cuotas.

Por último, desaconsejó la venta de viviendas para sufragar las hipotecas, debido a la depreciación de los inmuebles como consecuencia de la crisis financiera.

El cambio de tarifa multiplica por ocho las quejas contra las eléctricas

Las quejas de los consumidores de eléctricidad se multiplicaron por ocho en 2008, hasta 31.739, y situaron este servicio en el grupo de los que generan mayor malestar entre los usuarios, inmediatamente por detrás de las telecomunicaciones y la vivienda.

Esta organización asegura que 2008 se caracterizó precisamente por este fuerte incremento de quejas de consumidores eléctricos, que contrasta con una moderación en el malestar del resto de los sectores.

Además, considera que la subida de las tarifas eléctricas y el final de la tarifa nocturna, que quedó sustituida por otra de discriminación horaria, fueron las dos novedades que dispararon las consultas y reclamaciones de los consumidores.

En todo caso, de las 31.739 quejas del sector eléctrico, 28.457 correspondieron a consultas y sólo una octava parte, 3.282, se convirtieron en reclamaciones formales. Esta circunstancia suele repetirse en el resto de los sectores, si bien en las telecomunicaciones la proporción de reclamaciones formales es mucho mayor, una de cada cuatro.