Crisis inmobiliaria

Los promotores ofrecen 317 pisos a la Generalitat para que sean protegidos

Veinte promotores han ofrecido a la Generalitat la posibilidad de comprar 317 viviendas construidas en régimen libre en diferentes municipios catalanes para que sean reconvertidas en pisos de protección oficial.

El concreto, al Institut Català del Sòl (Incasòl) han llegado once promociones situadas en la demarcación de Lleida, con un total de 157 viviendas; tres promociones en Barcelona, con 37 pisos, y seis promociones en Tarragona, con 123 viviendas más, según ha informado hoy la Generalitat.

Una vez recibidas las ofertas, la Mesa de Contratación del Incasol valorará el cumplimiento de los requisitos para la compra de las viviendas y hará pública las resoluciones la segunda quincena de mayo.

El concurso de adquisición de viviendas del mercado libre para convertirlas en protegidas forma parte del paquete de medidas extraordinarias aprobadas por la Generalitat el pasado mes de diciembre para hacer frente a las consecuencias que la crisis.

La compra de estos pisos está motivada por la situación del mercado inmobiliario, que está afectado por un doble problema, como es la caída de la demanda y el recorte de la financiación, lo que está provocando que muchas promociones ya acabadas o en curso de construcción tengan serias dificultades de comercialización.

Este fenómeno, explica la conselleria de Medio Ambiente y Vivienda, se produce en paralelo a una acumulación de la demanda de vivienda asequible por parte de una población que no puede acceder a los precios del mercado libre.

Ante esta situación, el gobierno catalán ha decidido comprar edificios del mercado libre para pasarlos a protección oficial.

Para ser adquiridos, los pisos han de cumplir una serie de condiciones, como no exceder los noventa metros cuadrados o estar situados en municipios o comarcas en que haya demanda de vivienda de protección oficial.

A la hora de seleccionar las fincas, la Generalitat valorará la oferta económica, la demanda existente, la ubicación del inmueble, la calidad técnica de las promociones y el grado de cumplimiento de los criterios previstos en el código técnico de edificación.