De viaje

Lecciones de economía

Bombay, la segunda ciudad más poblada del planeta, es tan fascinante y contradictoria como aparece en 'Slumdog Millionaire', la película revelación del año.

A los ingleses no les gustaba mucho, al parecer, la comida india, así que se hacían llevar a sus lugares de trabajo su propio almuerzo desde su propia casa. Los ingleses se fueron, pero ahora el problema es otro: dado el tamaño de la ciudad y el precio de los menús, los oficinistas no pueden ni volver a sus casas a comer, ni hacerlo en un restaurante; así que utilizan la misma red de recaderos que usaron los británicos. Los dabbawalas, como se les llama, son más de 5.000 y reparten cada día unas 200.000 comidas, que llegan de casa a la oficina en media hora. Como muchos son analfabetos, utilizan un código de marcas y colores para hacer que el paquete de comida recorra unos 60 kilómetros en tren, en bici o a pie y, tras pasar por varios emisarios, llegue a su destino con menos de un error por cada seis millones de entregas. El fenómeno se estudia en universidades y escuelas de negocios.

Estos dabbawalas que forman parte del paisaje urbano en torno al mediodía no son lo único chocante de Bombay. Aturden las cifras, que en ocasiones parecen espesar en las calles: Bombay cuenta con cerca de 20 millones de habitantes en su área metropolitana (MMR, Mumbai Metropolitan Region) y en algunos distritos (como Buhleshwar) la densidad de población llega a ser de 400.000 habitantes por kilómetro cuadrado (en Madrid es tan sólo de 5.000). El contraste entre las clases altas y medias (Bombay es el mayor centro industrial, comercial y financiero del país y aporta, ella sola, el 40% de la riqueza nacional) y la clase más desfavorecida (un tercio del vecindario) también se hace muy visible en la calle. Para 2009, las proyecciones sobre el crecimiento del PIB en el país se ubican en torno al 5,5%.

En Bombay se hablan unas 200 lenguas y dialectos -si bien el hindi y el inglés actúan como lenguas francas, el último sólo entre gente acomodada-. La variedad de lenguas se corresponde con la diversidad de creencias, aunque son dos las religiones mayoritarias, hinduismo e islam; los templos (jainitas o budistas entre muchos otros) constituyen uno de los atractivos turísticos de la ciudad, aparte de la arquitectura colonial. Los ingleses dejaron un legado sorprendente. Llegaron en 1662, y fue un gobernador británico el que unió en 1862 las siete islas que flotaban en aquella punta pantanosa. Sobre el terreno ganado al mar, levantaron edificios victorianos, remedando el estilo gótico e historicista de la metrópoli, con aportaciones de estilos locales, sobre todo correspondiente a la ornamentación.

Uno de esos edificios emblemáticos, la antigua estación Victoria Terminus (actual Chatrapati Dshivaji), acabada en 1888, ha sido incluida por la Unesco en su lista de patrimonio universal. Son también notables los edificios de la Universidad (que imitan a Oxford), la catedral de Santo Tomás, el lujoso Taj Mahal Hotel y, al lado de éste, la Puerta de la India, arco de triunfo erigido con motivo de la visita de Jorge V y su esposa en el año 1911; curiosamente, esta 'puerta de entrada' lo fue de salida para los ingleses, ya que desde allí zarpó el Empress of Australia el 28 de febrero de 1948 con las últimas tropas británicas, una vez lograda la independencia de la India. También desde ese mismo muelle parten los barcos para otra de las visitas imprescindibles de la zona (que recibe más turistas que la propia Bombay): la isla de Elephanta, con un conjunto de cuevas que datan del año 600 y pórticos, templos y añadidos posteriores que son también patrimonio de la humanidad.

Guía para el viajero

Cómo ir

No hay vuelos directos desde España a la India; la compañía india Jet Airways (Gran Vía 62, Madrid, 902 678 515, www.jetairways.com), cuya flota es una de las primeras de Asia, tiene vuelos diarios desde Bruselas a Mumbai (Bombay); la conexión con Madrid y otras seis ciudades españolas está concertada a través de Brussels Airlines (www.brusselsairlines.com).

Dormir y comer

The Taj Mahal Palace & Tower (+91 22 202 3366), construido en 1903 frente a la Puerta de la India, es todo un símbolo de la ciudad con su peculiar mezcla de arte indio, gótico y renacentista. En sus 565 habitaciones y 46 suites reina un lujo palaciego.

Hotel Leela Kempinski (Sahar, Andheri East), un cinco estrellas construido en 1986 y renovado el pasado año. Con 396 habitaciones y servicios dirigidos a un público de negocios; en sus restaurantes se puede probar cocina multicultural y también cocina india de todas las zonas del país.