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Glamour y emoción en la noche de los Oscar

El domingo se celebra la 81 edición de la gala, en la que Penélope Cruz opta a conseguir una estatuilla.

Glamour y emoción en la noche de los Oscar
Glamour y emoción en la noche de los Oscar

Kate Winslet confiesa que cuando está cruzando la alfombra roja lo pasa mal. '¿Y si digo algo estúpido?', teme la actriz, favorita en las apuestas para llevarse este año el Oscar a la mejor interpetación femenina por su papel El lector. Penélope Cruz tampoco oculta su nerviosismo ante la posiblidad de llevarse la estatuilla. 'Estoy nerviosa y cuanto más pienso en eso, más nerviosa me pongo', ha declarado a un crítico de EE UU la protagonista de Vicky, Cristina, Barcelona, película con la que ha conseguido ser nominada al Oscar en la categoría de actriz de reparto. Winslet, seis veces aspirante al premio, y Cruz, dos, caminarán radiantes el domingo 22 por la alfombra roja que conducirá al Kodak Theatre en Los Ángeles. Millones de personas estarán pendientes de sus diseños, peinados y joyas.

A los Oscar se va espectacular. Ellas gracias a tratamientos como Diamond Cure, que la empresa española de cosmética Natura Bissé presentó el pasado jueves en Los Ángeles. Estrellas como la cantante Beyonce o Sarah Jessica Parker ya han recibido esta cura que combina cuatro técnicas de masaje durante una hora, en un entorno purificado y en el que se aplican sobre el cuerpo diamantes de la firma H.Stern de 1,5 quilates.

Hay que tener cuidado con los diamantes. La ONG Survival ha pedido a Winslet y Cruz que prescindan de los que llevan la etiqueta Grass, propietaria de Gem Diamonds, empresa que planea explotar una mina en tierras del pueblo bosquimano en Botswana. Al margen de la polémica, las piedras preciosas acompañarán a las estrellas. Este año se verán muchas pulseras y brazaletes y pocos collares, según la compañía H.Stern, que ha prestado sus joyas a famosas como Angelina Jolie, Catherine Z. Jones, Sharon Stone o Helen Mirren. Este año apuesta por el diamante negro como la piedra preciosa con más glamour.

Los Oscar son el espectáculo cinematográfico por excelencia. La historia arrancó en 1929, con 270 personas cenando en el Hotel Roosevelt de Hollywood, por cierto que hubo poco suspense, porque los premiados ya conocían su suerte desde tres meses antes. En 1953, la ceremonia se coló en los hogares de Estados Unidos y Canadá a través de la pequeña pantalla; en 1966 se retransmitió en color, y desde 1969 los Oscar llegan a los aficionados al cine de 200 países.

El momento de máximo interés tuvo lugar en 1998, cuando los once premios de Titanic (los mismos que Ben Hur en 1959 y El señor de los anillos en 2004) concentraron alrededor de la pantalla a 55 millones de espectadores en EE UU. Una audiencia para la historia. Después, los espectadores han ido cambiando de canal hasta llegar a la ceremonia del año pasado, un fracaso con 32 millones de espectadores, frente a los 39,9 millones de 2007, según Nielsen Media Research, la peor cifra que se recuerda.

No es extraño que Sid Ganis, presidente de la Academia, esté preocupado. Quiere a 40 millones de espectadores frente al televisor y para ello ha contratado a Bill Condon y Laurence Mark, director y productor de la película Dreamgirls. La gran apuesta es Hugh Jackman, el hombre más sexy del mundo, según la revista People, que presentará la gala. El australiano sabe moverse sobre un escenario, en 2005 ganó un Emmy, considerados los Oscar de la televisión, por presentar los premios del teatro Tony. La Academia de Hollywood ha confiado casi siempre esta misión a miembros de la propia industria. Bob Hope presentó 18 galas entre 1940 y 1970; Billy Crystal lo hizo en ocho ocasiones; Johnny Carson en cinco, Whoopi Goldberg en cuatro y Jerry Lewis -recibirá este año el Oscar honorífico- en tres. Jackman dice que lo suyo no es la comedia, no habrá chistes por tanto, aunque ha adelantado a la revista Entertainment Weekly que habrá canciones y bailes en la ceremonia.

Sid Ganis ha prometido sorpresas en la gala de la 81 edición, que durará tres horas, en la que se entregarán 24 premios y se rendirán unos cuantos homenajes. La limitación del tiempo se ha cobrado alguna víctima. Peter Gabriel, candidato en la categoría Mejor Canción Original por el tema de la película Wall-e, no actuará porque sólo le han ofrecido entre 60 y 65 segundos, ha anunciado el músico en su página web.

El famoso monólogo inicial se ha eliminado, con la esperanza de dar más espontaneidad a la ceremonia. Otra tradición que se rompe es que el ganador del año anterior entregue el Oscar en las principales categorías, así que no se sabe quiénes harán de maestros de ceremonia y, además, puede que Javier Bardem -premiado en 2008 por No es país para viejos- no entrege el premio a la actriz de reparto, en la que compite su compatriota Penélope Cruz.

Los cambios también afectan al escenario. El arquitecto David Rockwell quiere generar una sensación más íntima en el anfiteatro y recuperar una ambientación más parecida a un club nocturno, de fiesta y camaradería, ha declarado. Según The New York Times, este año la gala de los Oscar tendrá un hilo conductor relacionado con la realización de películas y un estilo teatral en lugar de la habitual serie de vídeos en pantalla.

Será una noche de sorpresas. Por parte de los organizadores y de los miembros de la Academia. Los gustos de éstos no coinciden con los de los espectadores, como prueba que la cinta con mayor recaudación en la taquilla El caballero oscuro no haya sido nominada como mejor película. Tan sólo El curioso caso de Benjamin Button, la película más nominada este año con 13 candidaturas, ha superado los 100 millones de dólares de recaudación (118 millones concretamente, 92,2 millones de euros) y entre las cinco que compiten por el premio a la mejor película del año, sólo Slumdog Millionaire y Milk han ganado en taquilla más de lo que ha costado hacerlas (41,2 y 16,6 millones de euros de ganancia, respectivamente, frente a 12 millones de producción), según IMDbPro.

Tras la ceremonia, a los astros les espera la Cena de los Gobernadores, de la que se encarga desde hace quince años el chef austriaco Wolfgang Puck. Ostras, gambas, langosta y salmón convenientemente regados con 1.200 botellas de Moët & Chandon.

La ceremonia en directo, en Canal +

En España sólo es posible seguir la gala en directo por televisión en Canal +. La noche de los Oscar comenzará a las 00:30 horas del lunes 23 con un programa conducido por Ángels Barceló, Juan Zavala y Pepe Colubi, con conexiones con Los Ángeles, desde donde Cristina Teva y Guillermo de Mulder informarán de los momentos previos a la ceremonia. A las dos de la madrugada, los espectadores verán desfilar a las estrellas por la alfombra roja. Y a las 02:30, tendrá lugar la retransmisión de la ceremonia.

Favoritos claros salvo el premio a la actriz de reparto

Hacía tiempo que las apuestas de los Oscars no estaban tan claras. Slumdog Millionaire, su director Danny Boyle, Mickey Rourke, Kate Winslet y Heath Ledger tienen todas las de ganar. La categoría que presenta más dudas es la de actriz de reparto, a la que aspira Penélope Cruz.

Slumdog Millionaire tiene un 89% de triunfar en la categoría a mejor película, según la web Intrade.com, sita en Dublín. Desde 2002, año en que ganó Chicago, no había una diferencia tan aplastante, informa Bloomberg. En Intrade los jugadores apuestan entre sí, como en un mercado de futuros.

En Betfair se paga 1,14 euros por euro apostado a Slumdog. Y Nate Silver, el analista de datos conocido como Mister Statistics, le da un 99% de probabilidades, debido a que ha ganado los tres premios asociados al éxito en los Oscar: Directors Guild Award, el Globo de Oro y el Bafta.

'Además es una película seria, lo que atrae el favor de la Academia', explica en la revista New York. La única sorpresa posible sería que ganara Milk, la película sobre el activista gay Harvey Milk, 'debido al sentimiento de culpa por la proposición contra el matrimonio de personas del mismo sexo y al desaire de Brokeback Mountain'. El premio al mejor director recaería en Danny Boyle, en un 99,7% de probabilidades.

Las predicciones no siempre aciertan. El año pasado Cate Blanchett era la gran favorita del juego virtual Hollywood Stock Exchange (HSX, con un 92% de aciertos los últimos tres años) para el premio a mejor actriz secundaria por hacer de Bob Dylan en I'm not there. En su lugar, triunfó Tilda Swinton por Michael Clayton.

El premio más claro en las categorías de interpretaciones es el del fallecido Heath Ledger como actor de reparto, por su papel de Joker (86%). El año pasado ya ganó Javier Bardem por hacer del psicópata de No country for old men. Como actor principal, Mickey Rourke cuenta con un 71% y Sean Penn con un 19%. La ventaja para el primero es que Penn ya tiene un Oscar por Mystic River.

Meryl Streep ya tiene dos premios de la Academia, mientras que Kate Winslet va por la sexta candidatura, por lo que tiene un 68% de opciones. En Betfair se pagan 4,9 euros por euro apostado a Streep y 1,49 por euro apostado a Winslet.

La Academia ha decidido incluir a esta última en la categoría principal, pese a que se había llevado varios premios como secundaria. Eso hace más difícil la predicción en este apartado, aunque Penélope Cruz es la que más opciones tiene, gracias a que ganó el premio Bafta. Betfair, la casa Ladbrokes, Intrade y HSX apuestan por la española, seguida de Marisa Tomei en HSX y de Viola Davis en Betfair. Nate Silver, sin embargo, da un 51% a Taraji Henson y un 25% a Cruz, porque Henson tiene a su favor que El curioso caso de Benjamin Button es candidata a mejor película.

Los usuarios españoles de Yahoo! Cine apuestan porque esta última se lleve tres premios: mejor película, mejor actor (Brad Pitt) y mejor director (David Fincher). Eso sí, el de secundaria, para Penélope.