A examen

El nuevo enredo eléctrico

Unas operaciones se cierran y otras se reabren. Gas Natural está más cerca de hacerse con Fenosa y Acciona ha roto con Enel. Pero ACS da muestras de que su interés por Iberdrola no ha cambiado.

El sector eléctrico avanza, después de opas fallidas y exitosas y de alianzas suscritas y después deshechas, hacia una nueva configuración accionarial y empresarial. La opa de Gas Natural a Fenosa ha entrado en su fase final y el acuerdo entre Enel y Acciona, que supone la salida del grupo que preside Entrecanales del capital de Endesa, se ha cerrado tras meses de negociaciones y desencuentros. Pero no todo se aclara. Aunque Natixis ha señalado que el movimiento de 256 millones de acciones de Iberdrola producido el miércoles no supone un cambio de titularidad, la operación ha servido para que ACS manifestase su intención de convertir en acciones ordinarias su equity swaps, que vence en marzo y equivalen al 5,2% del capital de Iberdrola.

El interés del presidente de ACS, Florentino Pérez, por la empresa no es nuevo, pero esta decisión no es independiente de los otros procesos. Está relacionada con los 6.100 millones que recibirá próximamente por su actual participación de Fenosa. Esta operación tiene dos efectos: por un lado, da liquidez a ACS, aunque una parte muy importante de esos ingresos los dedicará a reducir deuda; pero, por otro lado, recorta significativamente Ebitda y beneficios al dejar de consolidar los resultados de Fenosa. Los analistas estiman que ése sería un objetivo dentro de su meta de llegar al 20% de Iberdrola.

Para Antonio López, de Fortis, ACS puede pasar a controlar un 15% del capital en una segunda etapa -ahora alcanzará el 12,6%-, para más adelante llegar el 20%. Sin minusvalorar los obstáculos a los que se enfrenta, entre ellos los financieros, el director de análisis de Fortis señala que Florentino Pérez cuenta con el apoyo de sus principales accionistas, como se ha reiterado en las últimas declaraciones del vicepresidente de la Banca March, Pablo Vallbona, en las que hablaba de la intención de la constructora de aumentar su presencia en la eléctrica y de acceder al consejo.

En opinión de Antonio López, estas actuaciones añaden atractivo a Iberdrola en un año en el que todavía no ha podido corregir las caídas de ejercicio anterior. La eléctrica cerró el viernes a 5,46 euros y pierde un 16,51% en 2009. 'Al menos dará un suelo a la cotización', añade el experto de Fortis.

También desde Ahorro Corporación se señala que unas operaciones, las de Fenosa y Endesa, están en la recta final, pero que los movimientos en torno a Iberdrola están más sujetos a cambios. 'Existen varias vías que aún son posibles. Está claro que no va ser fácil, pero esa es la meta de ACS', se agrega. Y los expertos de Cheuvreux se refieren, asimismo, a que ACS intentará consolidar su presencia de la empresa que preside Galán y acceder al consejo. Esta firma, que recuerda que las cajas han ido reduciendo su participación, reitera su visión positiva sobre la eléctrica.

La estrategia que sigan las cajas será otro aspecto relevante para el futuro inmediato, el medio y el largo plazo. Porque si la tendencia es la reducción, Sánchez Galán quedaría más desprotegido frente a ACS. Su segundo accionista actual es BBK con un 7%, seguida de Bancaja con un 6%. Además reclamará un puesto en el órgano de gobierno, con los argumentos de que ha sobrepasado el 10% y que ya no está en Fenosa, una competidora.

Los analistas recuerdan las declaraciones de Galán cuando el asalto de ACS parecía próximo y cómo la conminó a lanzar una opa, con una fuerte prima, si quería hacerse con el control. Ahora el panorama es diferente, pero la batalla parece inevitable.

Algunas claves

Compras graduales. ACS no tiene prisa, pero su objetivo es alcanzar el 20% de Iberdrola y entrar en el consejo.

Sánchez Galán. El presidente de Iberdrola se prepara de nuevo para evitar que Florentino Pérez tenga poder en su compañía. Son muchas las opciones que tiene abiertas.

Acciona. Tras el traspaso de unos 2.100 megavatios de Endesa estará entre la cinco primeras eléctricas españolas. No se descarta la salida a Bolsa de la filial de renovables cuando el mercado mejore.

Nueva emisión de bonos de Iberdrola

Iberdrola ha cerrado una colocación pública de bonos en el mercado europeo por 1.500 millones de euros, con un plazo de cinco años y con un spread ¦scaron;-o diferencial- de 220 puntos básicos. La emisión se ha colocado entre más de 300 inversores tras haber recibido solicitudes por cerca de 4.500 millones de euros, el triple de lo ofertado. El objetivo de la operación es elevar la liquidez y atender las necesidades de financiación de la compañía de los próximos dos años. La colocación se suma a las emisiones realizadas por Iberdrola en los tres últimos meses, que le han permitido captar cerca de 5.000 millones de euros, así como a la refinanciación del crédito suscrito para la compra de Scottish Power.

Pero éstas no son las únicas cuestiones que marcarán un año que promete ser complejo para el sector eléctrico. Antonio López, de Fortis, señala que el ejercicio no va ser en general bueno desde el punto de vista operativo. 'Les afecta la caída de los precios en el pool (mercado mayorista de electricidad) y la bajada de la demanda en su 5%', añade. Como consecuencia, no están actuando como valores refugio en Bolsa, aunque lo mismo ocurre con otras utilities europeas.