Vivienda

Los embargos de casas en Gran Bretaña alcanzaron máximos de 12 años en 2008

Unos 40.000 británicos perdieron sus viviendas el año pasado por la vía del embargo, la cifra más alta desde 1996, mientras los analistas dicen que los números sólo empeorarán dado que los precios de las viviendas seguirán cayendo en una economía en recesión.

El Consejo de Prestamistas Hipotecarios (CLM, por sus siglas en inglés) dijo que el número de embargos de viviendas aumentó en un 50 por ciento en los tres meses a diciembre comparado con el mismo período del 2007 a un total de 10.400, levemente menos que los 11.100 del trimestre anterior.

Eso llevó al total para el año a 40.000, un incremento respecto a los 25.900 del 2007 y el nivel histórico más alto en 12 años. Aunque el nivel está bien por debajo del máximo observado en la última recesión a comienzos de 1990, el CLM considera que 75.000 británicos perderán sus viviendas este año.

Los analistas concuerdan que el panorama es abrumador.

"El desempleo estaría alcanzado tasas de dos dígitos a medida que la recesión toma curso", dijo Ed Stansfield, economista de Capital Economics.

"En pocas palabras, los embargos de propiedades continúan su curso para igualar o posiblemente superar, el máximo anterior de 75.500 alcanzado en 1991", agregó.

Actualmente, la proporción de embargos respecto al número total de hipotecas se encuentra bien por debajo de lo observado en la recesión de comienzos de 1990.

El CML dijo que los embargos en el 2008 constituyeron un 0,34 por ciento de los préstamos existentes, comparados con el máximo de la serie de 0,77 por ciento alcanzado en 1991.

Ante la caída vertiginosa de los precios de las viviendas, más y más propietarios se encuentran con un patrimonio negativo -donde el valor de su casa es menor al remanente de la hipoteca.

"Las quiebras corporativas, los embargos hipotecarios y las bancarrotas individuales, todo parecerían aumentar substancialmente a lo largo de 2009", dijo Howard Archer, economista de Global Insight.

"La profunda contracción económica, el pronunciado aumento del desempleo y altos niveles de deuda reducen sustancialmente el patrimonio y los precios de las viviendas, y más y más gente atrapada en un patrimonio negativo tendrá un devastador efecto sobre los individuos en los meses venideros", sostuvo Archer.