Crisis financiera

Bruselas asegura estar ayudando todo lo posible a los países del Este para combatir la crisis

El comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, aseguró hoy que la Unión Europea está ayudando todo lo que puede a los países del Este de Europa, que se han visto golpeados con especial virulencia por la crisis económica y financiera con fuertes depreciaciones de sus monedas y problemas en los bancos. Almunia destacó que la recapitalización de los bancos occidentales ayudará a sus filiales en los países del este y pidió más ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial.

"Estamos apoyando a estas economías con los instrumentos que tenemos en nuestras manos en la UE. Desde los fondos estructurales y de cohesión hasta las actividades de préstamo del Banco Europeo de Inversiones (BEI)", dijo Almunia en rueda de prensa durante la presentación de un estudio sobre el impacto económico de la última ampliación.

Explicó que los 12 nuevos socios recibirán este año 7.000 millones de euros de los fondos estructurales y de cohesión. Y el BEI prestará a estos países 11.500 millones de euros, 3.300 millones más que en 2008. Además, la UE ha decidido ampliar a 25.000 millones de euros el fondo para ayudar a aquellos países que tienen problemas para refinanciar su deuda y ya ha utilizado 9.300 millones para rescatar a Hungría y a Letonia.

"Además de esto, el sector privado debe apoyar sus propias inversiones", señaló Almunia, en referencia a los bancos occidentales, como los austriacos, franceses o italianos, que han invertido en estos países. El comisario de Asuntos Económicos dijo que estas entidades deberían utilizar el dinero que han logrado de las recapitalizaciones públicas para sanear sus filiales en los países del Este.

"Cuando los Gobiernos han decidido, siguiendo las líneas directrices propuestas por la Comisión, recapitalizar los bancos, estoy seguro de que también están pensando en recapitalizar bancos que invirtieron en los últimos años en los países del centro y del este de Europa", dijo Almunia. "Esta recapitalización beneficiará también a las filiales de estos bancos establecidas en estos países del centro y el Este de Europa", agregó.

"Estamos haciendo mucho, aunque probablemente deberíamos hacer más", dijo el comisario de Asuntos Económicos, que reclamó una mayor coordinación entre las autoridades y los supervisores de los países cuyos bancos tienen filiales en la Europa del este y las de los Estados miembros donde se encuentra la matriz.

A su juicio, para ayudar a estos países, también es necesario que las instituciones financieras internacionales, especialmente el FMI y el Banco Mundial. En este sentido, Almunia explicó que el Ejecutivo comunitario está pidiendo a los países europeos que todavía pueden que den más recursos al FMI para que este órgano pueda aumentar su capacidad de préstamo.

Beneficios económicos de al ampliación

El informe de la Comisión sobre los beneficios económicos de la ampliación señala que ésta ha llevado a una mejora del nivel de vida en los nuevos Estados miembros, creando, al mismo tiempo, nuevas oportunidades de exportación e inversión para los miembros más antiguos. Además, ha ayudado a consolidar la democracia, la estabilidad y la seguridad del continente. Y ha reforzado el peso de la UE en la escena económica internacional.

En este sentido, la UE ampliada es actualmente la zona económica integrada mayor del mundo, con más del 30 % del PIB mundial y más del 17 % del comercio mundial.

La renta per cápita de los nuevos Estados miembros ha aumentado del 40 % de la media de los antiguos Estados miembros en 1999 al 52 % en 2008 y el crecimiento medio se situó en el 5,5 % de 2004 a 2008, mientras que en el período 1999-2003 había sido del 3,5 %. Pero es más, esto no se ha conseguido a costa de los antiguos Estados miembros, cuyo crecimiento fue aproximadamente del 2,2 % anual de 2004 a 2008 y se había situado en una cifra similar durante 1999-2003.

La ampliación también ha aumentado, según Bruselas, las oportunidades de comercio. En 2007, casi el 80 % de las exportaciones de los nuevos países miembros fueron al resto de la UE. Por su parte, los antiguos Estados miembros también vieron cómo sus ventas a los nuevos Estados miembros aumentaban, situándose en torno al 7,5 % de sus exportaciones totales en 2007, mientras que hace una década esta cifra era del 4,75 %.

El paro en los nuevos socios disminuyó desde niveles a menudo muy altos hasta cifras similares a las del resto de la UE, en torno al 7 % en 2007. La preocupación de los antiguos Estados miembros por una inmigración masiva no se ha visto confirmada por la realidad., destaca el Ejecutivo comunitario.

En la mayor parte de los Estados miembros de acogida, el número de trabajadores inmigrantes no ha superado el 1 % de la población en edad laboral autóctona y ha permitido cubrir la escasez de mano de obra en algunos sectores. Otro aspecto importante es que la temporalidad ha sido una característica destacada de la mayor parte de esta inmigración: en el Reino Unido el 50 % de los emigrantes más recientes ha vuelto a su país de origen.