Crisis económica

La Cámara de EE UU retrasa a mañana la aprobación del plan de estímulo que podría ser ratificado el lunes

La Cámara de Representantes de Estados Unidos previsiblemente votará mañana el texto definitivo consensuado por demócratas y republicanos del plan de estímulo económico de 789.000 millones de dólares, que podría estar listo para que el presidente, Barack Obama, lo ratifique el próximo lunes.

En principio se habló de la posibilidad de que el proyecto de ley pasara al pleno de la Cámara baja este mismo jueves, pero finalmente la presidenta, Nancy Pelosi, decidió retrasarlo un día porque un grupo de legisladores demócratas quiere leerlo con detenimiento, ya que están descontentos con la eliminación de fondos para educación como parte de la negociación.

El objetivo de los líderes del Congreso es que el paquete de medidas esté listo para ser enviado al Despacho Oval el próximo lunes, Día del Presidente, para que Obama pueda promulgarlo, tal como ya propuso el mandatario hace varias semanas, cuando las posiciones de demócratas y republicanos todavía estaban muy distanciadas.

Entre otros aspectos, el plan de estímulo de Obama incluirá desde recortes fiscales directos de 400 dólares para la mayoría de los trabajadores o de 2.500 dólares para que los estudiantes puedan pagar la matrícula de la universidad hasta incentivos fiscales para quienes compren una primera vivienda de hasta 8.000 dólares.

En total, la propuesta por ambas cámaras legislativas destina un 35% de los recursos para una rebaja fiscal y un 65 por ciento para inversiones en distintos ámbitos, en un intento por armonizar las propuestas de republicanos y demócratas, que no se ponían de acuerdo en el reparto del dinero.

El acuerdo entre la Cámara de Representantes y el Senado fue anunciado ayer por el líder de la mayoría demócrata en la Cámara alta, Harry Reid, quien precisó que la comisión bicameral llegó a un consenso final después de un "toma y daca" de ambas partes en las intensas negociaciones que comenzaron tras la aprobación del proyecto del Senado.

La Cámara de Representantes había aprobado una propuesta de 819.000 millones de dólares, aunque sin el voto favorable de ningún legislador republicano, mientras que el Senado sacó adelante un plan diferente de 838.000 millones de dólares, tras lograr el apoyo de al menos tres senadores republicanos.

El texto definitivo plantea la creación de 3,5 millones de puestos de trabajo y, entre otras cosas, recortará las inversiones que proponía la versión de la Casa Blanca para ciertos programas sociales en materia de educación y sanidad, a favor de un mayor recorte fiscal, tal como exigían los republicanos.

La pregunta que muchos se hacen ahora es saber qué pasará en la Cámara de Representantes, donde ningún legislador republicano votó a favor de la propuesta planteada por la Casa Blanca, mientras que en el Senado no se prevé que haya novedades, después de que se lograra el apoyo de tres republicanos para sacar adelante su propuesta.