Crisis financiera

El Estado debe recapitalizar los bancos "cuanto antes", según las Cámaras de Comercio

El presidente del Consejo Superior de Cámaras, Javier Gómez-Navarro, ha abogado hoy por que el Estado inyecte "cuanto antes" dinero en los bancos y cajas de ahorro españolas por la vía de la recapitalización para lograr que estas entidades aumenten los créditos a las empresas.

Gómez-Navarro ha hecho estas declaraciones en Alicante durante su conferencia "Políticas para salir de una crisis", que ha clausurado los cursos de creación de empresas de la cámara de comercio local. Para el ministro de Comercio y Turismo entre 1993 y 1996 y actual presidente de Aldeasa, "ha llegado el momento en que el Ministerio de Economía o el Banco de España empiecen a dar pasos para solucionar este problema", en referencia a la falta de préstamos a las empresas, ya que "si no lo hace el Estado, no aumentará el crédito".

Según Gómez-Navarro, la solución a la actual "situación de parálisis" crediticia es "o precipitar la quiebra de los bancos o intervenir en ellos", y ha apostado por ésta última a través de "recapitalizar y aumentar los recursos propios" de las entidades porque, de lo contrario, éstos "no prestarán".

Pese a que opina que el Banco de España "no se atreve a capitalizar la banca" por una cuestión "de imagen", ha asegurado que este proceso se debe iniciar "cuanto antes, mejor", mediante, en el caso de las cajas de ahorro, la adquisición de cuotas participativas o por créditos subordinados y, para los bancos, por la ampliación de capital.

Preguntado por el nombre de las entidades financieras sobre las que habría que intervenir, Gómez-Navarro ha evitado pronunciarse porque "cada uno está en una situación diferente". Sin embargo, ha insistido en que esta falta de créditos a las empresas se ha convertido en un problema "agobiante" que, "por imagen, la banca no quiere reconocer" pese a que "mientras tanto las empresas van desapareciendo por falta de financiación".

Aunque el Estado se decida a capitalizar las entidades, Gómez-Navarro es consciente de que la situación de los bancos no se solucionará "hasta que se reactive el sector inmobiliario" dado que la banca está "endeudada" por este sector "absolutamente paralizado".

El presidente del Consejo Superior de Cámaras ha lamentado la tardanza del Gobierno y la banca "en reconocer esta realidad", y ha recordado que no se ha aceptado esta problemática hasta el pasado noviembre, pese a que la crisis se inició en Estados Unidos en el verano de 2007 y poco después llegó a Europa.

Para reforzar su idea de que hay que actuar, ha recordado que una reciente encuesta del Consejo ha concluido que la financiación es el "problema más urgente a resolver a corto plazo".

En cuanto al origen de la crisis, ha indicado que se debió a que en los últimos 15 años "el mundo ha vivido un exceso de liquidez" que ha propiciado un modelo de negocio basado en un diez por ciento de capital y el 90 de endeudamiento por, fundamentalmente, "la facilidad crediticia".

Esta "burbuja" económica ha explotado en el sector inmobiliario, que ha crecido de forma "insostenible" hasta que se ha roto la cadena de crédito en Estados Unidos y ha provocado la crisis del sistema financiero mundial a finales de 2007 que, a día de hoy, se estima en tres trillones de dólares.

En el caso español, aunque los bancos no cuentan con los "activos tóxicos" de Estados Unidos, "se ha vivido por encima de las posibilidades" ya que las familias y las empresas recibían créditos de bancos y cajas con demasiada facilidad, una situación que cree que no se repetirá en el futuro.

"Los pisos dejaron de ser para vivir y pasaron a ser un instrumento financiero con el que se ganaba más que con un negocio o invirtiendo en bolsa", a pesar de lo cual ahora su valor ha caído en picado, con el impacto sobre la solvencia y la morosidad.

También ha pedido facilitar la contratación mediante la bajada de las cuotas a la Seguridad Social por parte de las empresas a través de un "pacto de Estado" que posibilite el cambio del sistema de financiación del modelo de protección social, que pide mantener.