Automoción

General Motors y Chrysler podrían ser obligadas a declararse en quiebra por el Goierno de EE UU

El Gobierno estadounidense podría obligar a declararse en quiebra a General Motors y Chrysler con la intención de asegurarse la prioridad en la devolución de 17.400 millones de dólares prestados a las dos firmas.

El interés del Estado sería asegurarse la prioridad en el pago de su deuda antes de recurrir a estae extremo. Ambas compañías adeudan importantes cantidades de dinero a entidades bancarias como Citigroup, JPMorgan y Goldman Sachs y la administración teme que pueda retrasarse la devolución de las ayudas concedidas.

Funcionarios federales se encuentran en negociaciones con las dos firmas automovilísticas de Detroit para asegurarse esa preferencia en la devolución de los créditos. De no ser así, la actitud del Estado parece clara: obligar tanto a General Motors como a Chrysler a que acudan a la protección por Bancarrota si quiere recibir más dinero público.

Sin embargo, las automovilísticas no están nada conformes ante esta posibilidad ya que aseguran que esta acción les llevaría a la destrucción, pero sería la única forma en la que el Gobierno lograría asegurarse la prioridad sobre otras entidades financieras a la hora de la devolución de los créditos concedidos.

Asimismo, General Motors anunció hoy que el vicepresidente de Desarrollo Global de Producto, Robert Lutz, abandonará su puesto con efectos desde el próximo 1 de abril y asumirá el cargo de consejero de la empresa hasta su jubilación, prevista para finales de 2009.

Lutz estaba considerado como el 'número 3' de la multinacional norteamericana, tras su presidente, Richard Wagoner, y tras su director general, Fritz Henderson. Durante su carrera ha ocupado puestos en la alta dirección de 'los tres grandes de Detroit' (GM, Ford y Chrysler), además de para BMW y Exide Technologies.

El ejecutivo, de 76 años de edad, llegó a General Motors en una segunda etapa en 2001, como vicepresidente de Desarrollo de Producto. Ese mismo año fue designado vicepresidente de GM en Norteamérica, cargo que ocupa hasta abril de 2005, cuando asume su responsabilidad como vicepresidente de Desarrollo Global de Producto. Además, fue presidente interino de GM Europa entre marzo y junio de 2004.

Antes de su llegada a General Motors, Lutz fue presidente de Exide Technologies (matriz de la antigua Tudor), y entre 1986 y 1998 trabajó en Chrysler, donde llegó a ser vicepresidente. Previamente, había trabajado doce años para Ford, donde fue presidente de Ford Europa y miembro del comité ejecutivo entre 1982 y 1986.

Robert A. Lutz, nacido el 12 de febrero de 1932 en Zurich (Suiza) inició su carrera en 1963 en General Motors, hasta que en 1971 'fichó' por BMW como vicepresidente de Ventas. Tras la salida de Lutz, el cargo de vicepresidente de Desarrollo Global de Producto de General Motors recaerá en Tom Stephens, actual vicepresidente mundial de Motores y Calidad.