Aeropuertos

Warren Buffett corteja a Egelsbach

La ciudad alemana debate la oferta del financiero para tomar el control de su aeropuerto.

Egelsbach era hasta la semana pasada apenas un pequeño suburbio dentro y fuera de Alemania. Pero algo ha cambiado: ahora Egelsbach, es el David del cuento bíblico, el pequeño héroe que se propone derrotar al gigante, que en este caso, no es Goliat, sino el hombre más rico del mundo, Warren Buffett.

El multimillonario estadounidense se propuso comprar una pista de aterrizaje en las afueras del aeropuerto de Fráncfort, desafiando a Lufthansa en su reino. Sin embargo, los mayores obstáculos no se los está poniendo una de las principales compañías de transporte aéreo del mundo, sino el alcalde de Egelsbach, Rudi Moritz, y su población, que hasta el momento ha rechazado la propuesta de 3,7 millones de euros del consorcio de Warren, NetJets, para hacerse con el aeropuerto, situado a 10 kilómetros de Fráncfort.

Egelsbach no ha seguido los pasos de los otros accionistas del aeródromo, las ciudades de Offenbach y Langen, ni de las agencias municipales, que han aceptado la propuesta de compra presentada por Warren Buffett el pasado 21 de enero, sin ninguna objeción. Pero el negocio sólo podrá concretarse si todos los accionistas del aeropuerto, donde trabajan más de 400 personas y estacionan cerca de 200 aviones privados, dieran luz verde a la operación.

NetJets está dispuesta a invertir 30 millones de euros en el aeródromo

'Será una batalla difícil, como David contra Goliat, pero no creo que lo vendamos', dijo Harald Esser, un político local citado por Bloomberg. 'El ruido y la polución harían de la ciudad un local inhabitable', añadió Esser, que reside a pocos metros del aeropuerto.

La comunidad de 10.000 habitantes, que controla el 11% del aeródromo, sólo dará su respuesta definitiva mañana. Mientras tanto, sus residentes harán acciones de protesta para impedir la venta.

Contradicción podría ser la mejor palabra para definir el complicado proceso de venta del aeródromo, ya que en noviembre sus administradores reconocieron la necesidad de encontrar un comprador para que se hiciera cargo de la renovación de las infraestructuras, lo que podría suponer unos costes de hasta 30 millones de euros.

'La entrada de inversores privados sería ideal para mantener el aeródromo de Egelsbach como principal destino de vuelos de negocios', dijeron en aquel momento los responsables de la gestión, que en 2008 ha tenido que invertir 500.000 euros en las instalaciones para garantizar su funcionamiento.

NetJets ha mostrado su interés en financiar la ampliación de la pista y la instalación de equipamiento técnico que permita el aterrizaje de aeronaves con mal tiempo. La compañía de Buffett también ha propuesto incrementar el número de vuelos en 20.000, para poder llegar a los 100.000 anuales.

El divorcio de Lufthansa marca el paso

La propuesta de NetJets por el aeródromo en las afueras del aeropuerto de Fráncfort llega meses después de que la compañía de Buffett cesara su colaboración con la alemana Lufthansa. La compañía estadounidense, que se encarga de vuelos empresariales en Europa, veía cómo en el inicio de 2008, la segunda aerolínea europea optaba por adquirir aviones para ofrecer sus propios servicios.

Según Rudi Moritz, alcalde de Egelsbach, NetJets está intentando comprar el aeródromo para tener un punto de apoyo en el centro de Europa, que se perdió con el fin de su sociedad con Lufthansa. Pero puede Buffett rentabilizar el aeródromo de Egelsbach en el estancado mercado aéreo germánico? Dieter Faulenbach da Costa, uno de los analista del sector consultados por Bloomberg, lo duda, 'los bancos están lidiando con muchos problemas para permitirse el lujo de alquilar aviones privados'.