Junta de accionistas

Botín dice que el Santander evalúa "acciones legales" ante la estafa Madoff

El presidente del Santander, Emilio Botín, afirmó hoy que el banco "está evaluando el ejercicio de acciones legales" ante la estafa de Bernard L. Madoff, que ha supuesto una pérdida de unos 2.330 millones de euros para clientes de la entidad cántabra.

El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, junto al consejero delegado del banco, Alfredo Sáez.
El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, junto al consejero delegado del banco, Alfredo Sáez.

En su comparecencia ante la junta de accionistas del Santander, convocada para aprobar una ampliación de capital para sufragar la compra de Sovereign y la entrega de acciones a trabajadores de Bradford & Bingley, Botín recalcó que el banco "está analizando todos los aspectos relacionados con este tema".

El presidente del Santander subrayó la transparencia de la entidad al afirmar que ésta se adelantó al tener conocimiento de la estafa y dio "toda la información antes que nadie" sobre su exposición, el domingo 14 de diciembre.

"Estamos hablando de un broker autorizado y supervisado por la Securities and Exchange Commission (SEC)", agregó Botín, que respondía de esta manera a Luis Bericat, abogado del bufete Cremades & Asociados, que ha asumido la defensa de clientes del Santander afectados por Madoff.

SANTANDER 2,47 1,54%

Bericat afirmó que muchos clientes que confiaron sus ahorros al Santander "lo han perdido todo, y llevan un mes y medio esperando a una respuesta del banco que no llega". A su parecer, "se ha hecho añicos la confianza en el Santander y no se puede recuperar con un golpe de suerte, sino con años de trabajo".

Asimismo, le preguntó a Botín qué hará el banco con todos esos clientes que le confiaron un dinero que fue entregado a una persona "que lo robó o no lo gestionó bien". También quiso saber si la entidad provisionará los 2.330 millones de pérdidas para hacer frente a las reclamaciones de los clientes en caso de que el Santander no les restituya su inversión.

Durante la junta de accionistas, en la que se escucharon voces reclamando dimisiones de la cúpula, intervino Alfredo Rodríguez López, afectado del caso Madoff, quien declinó formular su pregunta después de que Botín solicitara a los intervinientes que se ajustaran al orden del día de la junta. "Lo único que hice fue comprar un fondo con la agencia del banco y me he quedado sin un duro", lamentó.

El despacho Cremades & Calvo-Sotelo presentó el pasado jueves en Madrid, junto con una veintena de afectados, la constitución de la plataforma 'Agrupación de Perjudicados Madoff', cuyo fin es lograr acuerdos extrajudiciales con las entidades bancarias para la restitución de unos 120 millones de pérdidas para 600 afectados.

Por su parte, el accionista Antonio Panea tachó de "gravísimo error" la compra del Sovereign y criticó la dilución para el accionista que supone una ampliación de capital sin derecho de suscripción preferente, punto en el que también coincidieron otros propietarios de títulos, como Javier Sotos y Camilo Soler Checa.

Panea incluso pidió la dimisión del consejero delegado de la entidad, Alfredo Sáenz. "Que prescinda de Sáenz, que es el cerebro gris" de la entidad financiera, exigió.

Micrófonos abiertos

El descuido o el azar dejaron en evidencia el lunes a la presidencia de la junta del Banco Santander cuando, en el transcurso de la retransmisión de la junta en internet quedara abierto el micrófono de la presidencia.

La polémica intervención fue llevada a cabo por Fernando Quirós, un habitual de las juntas del Santander que suele mostrarse contrario al equipo ejecutivo del banco. Quirós, abogado de profesión, representa los intereses en Santander de Rafael Pérez Escolar

En otro momento de una reunión que estuvo marcada por las duras críticas a esta adquisición y a la exposición del banco a la presunta estafa del financiero Madoff, se escucha desde la presidencia: "A ese hay que sacarle de aquí (...) que le saquen".

La petición se refería a un accionista que insultó y lanzó graves acusaciones contra el presidente Emilio Botín. Al accionista, identificado como Ignacio Quirós, se le retiró el uso de la palabra tras dos amonestaciones de la presidencia.