Sector publicitario

Discine desbanca a Movierecord en el negocio publicitario de salas de cine

El grupo Discine, fundado por Juan Manuel Navas y Juan Carlos Aparicio, encabeza por primera vez el ranking de empresas que gestionan la publicidad en los cines españoles, con 1.614 salas y una cuota del 43,9%. Desbanca así a Movierecord, propiedad de Antena 3, que ha sido líder desde su creación en 1958.

La histórica Movierecord descenderá por primera vez en 50 años a una segunda posición en la gestión de publicidad en cines, por número de salas y espectadores. El grupo de Antena 3 se quedará con el 35,8% del negocio y gestionará la publicidad en 1.316 salas, mientras que su rival, Discine tendrá el 43,9% de la actividad publicitaria y le usurpará el primer lugar.

La razón no es otra que el volumen de negocio que logrará esta compañía de capital íntegramente español, tras conseguir clientes de la talla de Ábaco, Lauren, UCC y ABC. A partir del 1 de abril de este año, logrará contar también con la gestión de la red de salas Cine Box.

Con todo ello, Discine se pondrá en cabeza del ranking del sector, acaparando el negocio publicitario de redes de exhibición que reciben el 36% de los espectadores, en un total de 1.614 salas. Por detrás de esta compañía se encuentran Movierecord, con el 34% del negocio, y la multinacional francesa Screenvision, con una cuota del 29% y cerca de 700 salas de cine.

Fundada en 2002

Discine fue creada por dos expertos de la publicidad, Juan Manuel Navas y Juan Carlos Aparicio, quienes han logrado atraer a los principales clientes (Ábaco, UCC o ABC) que tenía la francesa Screenvision.

La compañía gala atraviesa por graves problemas financieros en los mercados donde opera. En España, sólo gestiona el 20% del negocio publicitario en este soporte. Incluso se habla de que el grupo francés esté vendiendo sus empresas exclusivistas de cine publicitario por falta de rentabilidad.

Discine ha tomado la delantera a sus dos competidores en tan sólo siete años de existencia, y la responsabilidad que asume ahora la compañía, según su director general, Juan Carlos Aparicio, es la 'de recuperar el soporte de cine para anunciarse y posicionarlo en el nivel que le corresponde a su alta calidad y óptima comunicación'.

El negocio en las salas de cine mueve un 0,42% del total de la inversión publicitaria en España, es decir, más de 30 millones de euros.

La inversión cae un 40%

El pasado año, la cifra de inversión para anunciarse en los cines cedió un 40% . 'Fue el soporte que más sufrió por delante incluso de la prensa, que tuvo descensos del 20% en sus ingresos por publicidad', dice Juan Carlos Aparicio.

La caída en el número de espectadores que acudieron a las salas en 2007 (hubo ocho millones menos que un año antes) tuvo algo que ver en esta merma de la inversión. 'Es cierto que en la primera mitad del año pasado, el número de espectadores descendió, pero en la segunda mitad del ejercicio se recuperó', argumenta Aparicio.

Precisamente en épocas de crisis, 'la gente prefiere ir al cine que consumir productos de ocio más caros', añade el director general de Discine. 'Esperamos que este año la tendencia cambie y sea positiva para recuperar la inversión publicitaria de años pasados', señala.

Las pantallas digitales aumentan un 70%

El Observatorio Audiovisual Europeo, en cooperación con Media Salles, ha contabilizado un total de 897 pantallas digitales de cine (equipadas con tecnología DLP Cinema y Sony 4K) en Europa en 2007, lo que implica un 70% más que un año antes.

Esto supone un 3% de las pantallas existentes en toda Europa. En Estados Unidos, el número de pantallas digitales es superior, 4.576, que suponen un 12% del total. El Reino Unido está a la cabeza del proceso de digitalización europeo, con 284 pantallas digitales, seguida de Alemania con 151.

Por su parte, Bruselas ha aprobado ayudas de 15 millones de euros, cuyo fin es impulsar el intercambio de producciones de cine entre directores europeos y de terceros estados.

Lo que se pretende es apoyar tanto la elaboración como la distribución de proyectos audiovisuales compartidos con países que no pertenecen a la Unión Europea.