Divisas

Los españoles tienen en su poder 1.768 millones de pesetas en el séptimo año del euro

Alrededor de 1.768 millones de pesetas, 949 millones en billetes y 819 millones en monedas, aún permanecían en manos de los españoles el pasado mes de noviembre, casi siete años después de que el euro entrase en circulación en sustitución de la antigua divisa y diez desde el nacimiento de la moneda única, según datos del Banco de España.

Este importe se ha mantenido estable a lo largo del último año, de forma que el montante no retornado de monedas y billetes en el mes de noviembre era un 1,6% inferior al registrado al cierre de 2007, cuando se sitió en 1.798 millones de pesetas.

Los billetes concentraron la mayor parte de este descenso, con un retorno de 21 millones de pesetas (-2,1%), al pasar de los 970 millones de pesetas en diciembre de 2007 a los 949 millones de pesetas en noviembre. Por su parte, la devolución de monedas sólo alcanzó los dos millones de pesetas, desde los 821 millones de pesetas a los 819 millones de pesetas, si bien el importe de estas piezas es menor que el del papel.

En el mismo mes de noviembre, el dinero líquido en circulación alcanzó los 83.423 millones de euros (79.996 millones en billetes y 3.427 millones en monedas), con lo que el importe en pesetas en manos de los españoles en ese mes, que equivaldría a 10,6 millones de euros, supondría un 0,01% del dinero en circulación.

El Gobierno español fijó en tres meses el periodo de convivencia para ambas monedas, desde el 1 de enero de 2002 hasta el 31 de marzo del mismo año, y, desde entonces y hasta el siguiente 30 de junio, estableció un periodo de canje de las monedas y de los billetes en pesetas en las oficinas bancarias. A partir del 1 de julio de ese año, los españoles tienen que acudir al Banco de España si aún concervan la antigua divisa nacional.

Si bien, el banco emisor estima que el 45% de las monedas en pesetas que estaban en circulación antes de la entrada del euro nunca serán estregadas al Banco de España para su canje porque permanecerán en manos de los españoles como pieza de coleccionismo, o bien por deterioro, pérdida o salida del país en los bolsillos de los turistas.