Consorcio de Compensación

El coste de los atentados de ETA se multiplicó por siete en 2008

La intensificación de los atentados terroristas perpetrados por ETA el año pasado provocó daños materiales por importe al menos 24,1 millones de euros, una cantidad que multiplica por siete las indemnizaciones de 3,39 millones generadas por los ataques de 2007.

Así se desprende de las primeras estimaciones del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), el organismo encargado de compensar los daños ocasionados por actos terroristas en los bienes y las personas aseguradas, que el año pasado peritó 22 atentados de ETA, que ocasionaron más de 2.000 reclamaciones, frente a los 418 expedientes provocados por los 12 ataques de 2007.

El atentado más costoso de 2008 fue el cometido el pasado 21 de marzo contra el cuartel de la Guardia Civil de Calahorra (La Rioja), que ha generado indemnizaciones por importe de 5,3 millones de euros a 602 reclamantes.

Según el organismo que dirige Ignacio Machetti, la segunda localidad más perjudicada el año pasado fue Getxo (Vizcaya), donde la banda terrorista hizo explotar una furgoneta-bomba cargada con 60 kilos de explosivo contra la sede del Real Club Marítimo, lo que ha conllevado indemnizaciones de 4,4 millones a 129 afectados, como la sociedad deportiva o viviendas y comercios de la zona.

El atentado contra la sede de la radiotelevisión vasca que tuvo lugar el pasado 31 de diciembre está aún en fase de peritación, aunque el informe preliminar del CCS arroja unos daños próximos a 4 millones de euros que se repartirán entre 150 expedientes de afectados.

A continuación figura el atentado contra la sede central de Caja Vital en Vitoria (Álava), que ha conllevado unas indemnizaciones por importe de 2,6 millones de euros.

La Universidad de Navarra, donde ETA hizo estallar un coche bomba el pasado 30 de octubre, también ha sido otra de las instituciones peor paradas, con 2,4 millones de euros de daños en su fachada y en los automóviles del aparcamiento, fundamentalmente.

Cuatro fallecidos

El director general del CCS, Ignacio Machetti, recordó en declaraciones a EFE que, por respeto, el organismo no facilitará las indemnizaciones pagadas en su caso a los cuatro fallecidos por actos terroristas, que dependen de las pólizas de seguros que tuvieran en vigor.

El primer asesinado por ETA en 2008 fue el ex concejal del PSOE Isaías Carrasco, que murió de un disparo el 7 de marzo en la localidad guipuzcoana de Arrasate-Mondragón.

El guardia civil Juan Manuel Piñuel fue asesinado el 14 de mayo a raíz del coche bomba contra la casa cuartel de la localidad alavesa de Legutiano; en tanto que el brigada Luis Conde de la Cruz murió a consecuencia de la explosión de un coche bomba frente al Patronato Militar de Santoña el 22 de septiembre.

ETA cerró el año con el asesinato del empresario Ignacio Uría, propietario de una de las empresas adjudicatarias de la construcción de la llamada Y vasca.

Las indemnizaciones del Consorcio están al margen de las ayudas que puedan aprobar el Estado, las comunidades autónomas o los ayuntamientos, y las que podrían derivarse si se declara zona catastrófica.